| |
Poncho “sesenta listas”
Viejo poncho de verano, tejido en algodón y teñido en marrón oscuro y beige. Pese a su antigüedad –estimamos que la prenda fue elaborada en los inicios del siglo XX–, se ha conservado en muy buenas condiciones, salvo una mancha rebelde que asoma al costado de su boca.
El denominado poncho de “sesenta listas”, de origen paraguayo, también supo confeccionarse en tiempos históricos en la provincia argentina de Corrientes, donde se lo utilizara desde el siglo XIX entre caudillos, estancieros y gauchos en general.
En idioma guaraní, su nombre es “para`í” (dos colores), y en su tierra de origen, fue en tiempos del Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia cuando se popularizó, en las primeras décadas del 1800. Luego, cuenta la historia que también el Mariscal Francisco Solano López engalanaba su figura con un poncho “sesenta listas”, lo mismo que hiciera en nuestro país el gobernador correntino Juan V. Pampin; el presidente de la Confederación Argentina , D. Justo José de Urquiza, o el presidente de la República Argentina , Domingo Faustino Sarmiento, todos ellos seducidos por la nobleza de los materiales, por la elegancia de su diseño listado y por la funcionalidad como prenda de verano.
 Pero acabada la Guerra de la Triple Alianza , el impacto sobre la población paraguaya fue tal que los mejores ponchos pasaron al olvido, y recién a mediados del siglo XX, y de la mano de los conjuntos folklóricos, el “sesenta listas” adquirió una renaciente popularidad que se ha preservado hasta nuestros días.
En el Paraguay, los más lindos “para`i” se producen desde hace años en Piribebuy, donde han vivido las manos más laboriosas dedicadas a este arte criollo. En esta ciudad se celebra el Festival del Poncho Para`i, reuniendo las mejores tejedoras de la región junto a la música nativa de cultores locales y argentinos.
Tejido en hilos de algodón y en las mejores ocasiones, también de seda, su estructura se divide en tres partes; el cuerpo de la prenda, siempre listado; un ribete tejido en otro telar (de complejos diseños geométricos) y cosido a la prenda central, y los flecos que recorren sus cuatro lados. Con el mismo tejido del ribete se envuelve la boca del poncho, en guaraní denominada “poncho jurú”. Los bordes se hacen en pequeños bastidores, en tanto que el poncho en sí es tejido en un telar de cintura, supervivencia del arte indígena precolombino, o en los típicos telares de horcones oriundos de España.
Estos ponchos siempre son generosos en sus dimensiones.
Medidas
Largo 193 cm. con flecos
Ancho 134 cm. con flecos
Flecos: 8 cm.
Paraguay, hacia 1900. |
|