Par de estribos porteños, tipo de arco, hechos en plata.

Pieza confeccionada seguramente cuando este modelo, de buen porte y peso, se había extendido en toda la gauchada. Su prestancia pone de manifiesto una primer datación, pues han quedado atrás los pequeños estribos, aquellos que el jinete utilizara en el primer tramo del siglo XIX para estribar apenas con los dedos y en bota de potro. Cuando el hombre de campo comenzó a disponer de mayores recursos económicos, es por todos sabido que canalizaría un tramo significativo de sus ingresos a un buen apero de plata.

En esas horas, seguramente en el último cuarto del siglo XIX, D. Luís Durán, platero español afincado en Lobos, provincia de Buenos Aires, aplicaba martillo y cincel sobre esta pieza de plata. De acuerdo al fruto, vale reconocer sus artes en el oficio. La prestancia del ojo del estribo, fundido y cincelado, ya pone en valor la obra. Además, el arco -batido y cincelado en sus extremos-, con los ornatos propios de la platería criolla, y la baranda -calada y cincelada-, con su borde inferior dentado, confirman que estamos ante un platero de campaña con dominio de técnicas y diseños. En cuanto a este último rasgo, queremos observar que el apellido Durán ha sido muy caro a la orfebrería española. La Platería Durán, desde hace larga data es reconocida como uno de los centros de producción más importantes de aquel país. ¿Se habrá formado en aquella escuela, este Luís Durán que se afincara en suelo bonaerense?

Al margen del interrogante, digamos que al momento de realizar la pieza ahora catalogada, Durán ya había incorporado el patrón de diseño característico entre los criollos. Las formas de la platería porteña aplicadas en estos estribos (comprendiendo por tal a la elaborada en la ciudad de Buenos Aires como la que nacía en los talleres de su campaña), no manifiestan intromisiones ornamentales. Para entonces, era un platero criollo hecho y derecho.

Los estribos poseen sus estriberas -cuyas labores en cuero son modernas-, con pasadores chatos y de dos tramos, forjados en plata, con una flor fundida y cincelada entre ambos.

Tanto los estribos como las estriberas (éstas, en su flor central) llevan una marca de título de metal. Pensamos que bien podría tratarse de un punzón aplicado a posteriori. La reiteración del golpe así lo confirmaría. En las argollas encontramos un punzón de platero contemporáneo (Cuenca).

Punzón de autor: L. Durán. Don Luís Durán fue censado en 1869, establecido en Lobos (prov. de Buenos Aires); para entonces era de oficio platero, tenía 25 años, estaba casado y sabía leer y escribir.

Buenos Aires, hacia 1880.

Medidas. Alto: 16 cm. Abertura: 8,4 cm. Largo de las cañas de las estriberas: 29 cm.

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