Arcón de cuero repujado y policromado
Precioso arcón o petaca con su caja interior hecha de madera, forrado en cuero repujado y policromado, con asas laterales de hierro. En los herrajes, de factura sencilla, se destaca la bocallave: circular, convexa y de bordes festoneados, posee un pequeño agujero en cada festón. La pieza ha conservado restos de la policromía original, aplicada en rojo y en blanco.
 Entre sus motivos ornamentales, el artesano adoptó las formas de la flora subtropical y salvo en la cara posterior del arcón (decorada con estilizaciones de flores), repujó en distintos sitios varias águilas bicéfalas en una representación tardía de la corona hispánica de los Habsburgo en Sudamérica. El último monarca ibérico de esta familia fue Carlos II, que murió en los inicios del 1700.
 En la llamada "civilización del cuero", estas cajas se realizaban en los talleres artesanales del Alto Perú, del Tucumán, Córdoba y Mendoza. Asegura el Padre Guillermo Furlong Cardiff en su obra "El Trasplante Cultural y Social" (tomo Arte ) que la industria del cuero fue perfeccionándose día a día, hasta que en la segunda mitad del siglo XVIII inició su declinación artística, pues corresponden a la centuria anterior o a los principios de aquella las mejores piezas que han llegado a nuestros días.
Furlong reproduce cinco petacas de aquel tiempo, una de ellas sorprendemente similar a la que ahora estudiamos. (Ver reproducción: izquierda, arriba.) Aquel estudioso le asigna un origen potosino, fechándola en el siglo XVIII. Las formas generales de la pieza y la similar concepción de sus herrajes nos confiezan un mismo patrón de estilo.
Las producciones locales nos han legado preciosos testimonios en sillas, sillones, respaldos de camas y arcones o petacas, donde los mejores artesanos plasmaban sus gustos y oficios. De aquellas horas es esta singular obra.
Alto Perú, primera mitad del siglo XVIII.
Medidas.
Largo: 59 cm .
Alto: 29 cm .
Ancho: 33 cm .

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