_División Librería Anticuaria_ CATALOGO 18 |
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LECCIONES DE VIDA: COMPORTAMIENTOS
Leemos en su Prólogo: “el designio de esta obra, no es otro, que el de dar á los maridos, reglas y preceptos para conservar y fomentar política y christianamente en sus mugeres la virtud de la fidelidad, que tanto les interesa.” Además, agrega: “…nos ha parecido conveniente añadir á este libro, las anécdotas que se leen al fin de cada capitulo: en las quales se vierten algunas reflexiones sostenidas de autoridades respetables y de ejemplos públicos (…)”. En tal sentido, se consigna la leyenda de Lucía Miranda, esposa del invencible Capitán Don Sebastián Hurtado y sus desdichas en el Río de la Plata a consecuencia de los ataques de los indios Timbúes y de sus caciques Mongorá y Siripo. Llama justamente la atención este ejemplo que se desarrolla en las lejanas regiones del río de la Plata y Paraguay, cuando Sebastián Gaboto fundara el fuerte de Sancti Spiritu. Lucía Miranda, mujer española, despertó la mayor pasión en el cacique Siripo, la que desembocara en la ruina del fortín de Gaboto. Esta fábula –sostiene la crítica histórica– fue inventada por el primigenio poeta Ruy Díaz de Guzman que la incluyera en su obra “Argentina” escrita en Charcas hacia 1612. Sin embargo, para Ricardo Rojas, bien se podría tratar de un episodio verídico. En 1789, se presentaba en Buenos Aires la obra de teatro escrita por el primer poeta porteño, Manuel de Labardén, titulada “Siripo”, en cuyos cinco actos se ocupaba de aquel episodio trágico que en 1792 sería incluido en el libro que ahora presentamos como una anécdota de gran valor didáctico para atender la conducta que debe regir la relación entre marido y mujer. |
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AGUA CORRIENTE EN BUENOS AIRES
La provisión de aguas corrientes para la ciudad de Buenos Aires fue una preocupación constante de sus gobiernos. Ya Bernardino Rivadavia, siendo representante diplomático de las Provincias Unidas del Río de la Plata en Inglaterra y Francia, estaba decidido a solucionar este problema. En efecto, contrató al ingeniero inglés Bevans para que se trasladase con su familia a Buenos Aires, y allí elaborase el proyecto de provisión de aguas corrientes que sería ejecutado de inmediato. Desafortunadamente, el plan no prosperó. Para entonces, la provisión de agua a la ciudad de Buenos Aires se realizaba tradicionalmente en forma pública con los carros aguateros, y en forma privada, con los aljibes hogareños que la recolectaban de las lluvias. Los proyectos estudiados y presentados a las autoridades de Buenos Aires en la década de 1850 proponían tomar el agua del Río de la Plata y filtrarla, (en esa época decían “clarificarla”). El agua clarificada se enviaría a grandes reservorios desde donde sería bombeada a los caños maestros que la repartirían en redes locales a los establecimientos públicos y privados. En esa época ya se conocían las bombas accionadas por motores a vapor. Lo que se desconocía eran los tratamientos físico–químicos utilizados para purificar el agua, haciéndola “potable” al eliminar totalmente los microorganismos nocivos para la salud, tal cual se efectúa en la actualidad. En el Folleto que se ofrece son analizados los distintos proyectos mediante el Dictamen firmado por José Roque Pérez, el Informe del ingeniero del Gobierno, Juan Coghlan, y el Dictamen de la Comisión Especial de la Municipalidad. |
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HISTORIA NATURAL DE CUADRÚPEDOS
Su autor, Ulises Aldrovandi (1522- 1605), científico renacentista, es considerado por José Luis Checa Cremades en su “Bibliografía fundamental sobre Botánica e Historia Natural” (Madrid, 2004. Pp. 240 – 242) como el primer naturalista moderno. Médico y naturalista, aquél inquieto estudioso oriundo de Bolonia, se empeñó en formar sus conocimientos a partir del estudio directo de animales, vegetales y minerales. Sin embargo, no dejó de incluir en sus libros elementos fantásticos o decididamente legendarios como lo fueron las pormenorizadas descripciones de sirenas y de centauros, tal como lo hallamos en la obra que ahora ponemos a la venta. |
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FRAY MOCHO EN TIERRA DEL FUEGO
Periodista y escritor, José S. Álvarez –quien nos entregara su obra bajo el seudónimo de Fray Mocho–, nació en Entre Ríos en 1858. A los veintiún años se trasladó a Buenos Aires, donde comenzó a publicar sus trabajos en el diario El Nacional. Posteriormente colaboró en numerosos periódicos y en 1898, fundó con el dibujante Manuel Mayol y el escritor Eustaquio Pellicer, ambos españoles, el semanario “Caras y Caretas”, del que fue su primer director. En esta revista, “Fray Mocho” publicó muchos cuentos, cuadros de la ciudad, pareceres, etc. que reafirmaron su fama como periodista inteligente y ameno. Murió en Buenos Aires en agosto de 1903. En el mismo año que apareciera “Caras y Caretas”, editaba la obra que ahora ofrecemos, “En el mar austral”, donde describe Ushuaia, Punta Arenas, Bahía Desolación y los canales fueguinos. Periodista de oficio, Álvarez nos legó numerosos títulos donde advertimos la técnica del relato testimonial. Esta práctica, sin embargo, habría de depararle una crítica poco consistente. Se la formularon como fruto de una de sus mejores creaciones, “Viaje al país de los matreros”, cuando se llegó a decir que Fray Mocho carecía de imaginación y que sólo sabía pintar lo que veía. Para reírse de tales aseveraciones, escribió de inmediato “En el mar austral”, y al insistir el comentario sobre su capacidad de observación, no dudó en confesar que había desmenuzado gentes y paisajes del extremo sur sin haber estado jamás en aquella comarca, ateniéndose sólo a relatos de marinos amigos. Al margen de la sorpresa, la obra posee una notable fidelidad que bien merece la lectura de los amantes de la Patagonia y su porción más austral. |
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BUENOS AIRES Y MONTEVIDEO |
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CAE MONTEVIDEO
El impreso contiene dos partes firmados en el Cuartel General en Miguelete y en Montevideo por Alvear, con fechas 20 y 22 de junio de 1814, respectivamente. En el primero, aquel militar anuncia: “acaba de entregarse por Capitulación la Plaza de Montevideo al Exército de mi mando”. A los dos días, Alvear comunicará que ha tomado la Fortaleza del Cerro, donde “ya flamea la Bandera de la Patria”. |
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EL PUEBLO ORIENTAL
Se trata del parte enviado por Carlos M. de Alvear, jefe de las tropas criollas que tomó la ciudadela de Montevideo. La revolución del 25 de mayo cumplía una etapa de enorme importancia estratégica, desplazando de aquella ciudad a las fuerzas realistas “para siempre”, al decir de Alvear. El pueblo oriental –relata– “recibe a sus libertadores con toda la sorpresa que debe producir el exemplo de subordinacion y disciplina de estas Tropas á unos habitantes á quienes se habia inspirado el mayor horror hácia èllas por sus antiguos opresores”. |
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INDULTO A LOS SOLDADOS
Carlos María de Alvear acaba de ser designado Director Supremo y entre sus primeras medidas tendientes a la pacificación, comunica la decisión de indultar a los soldados americanos que actuaran bajo las órdenes de la oficialidad realista. |
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CONTRA UN ARTIGAS INVASOR
Carlos María de Alvear hace público el fracaso de sus gestiones de pacificación con el jefe oriental José Artigas. Además, denuncia su invasión a los territorios de Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe, con “el vano titulo de Protector de los Pueblos”. Luego de advertir que no debe confundirse moderación por debilidad, le informa a los ciudadanos que “Al frente de mis compañeros de armas Yo volaré a contener los estragos del desorden, ó á batir los últimos esfuerzos de la tiranía…” |
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ARTIGAS INVADE EL TERRITORIO
Artigas ya ha invadido la campaña bonaerense, luego de “encontrar hombres ilusos ó perversos que apoyan sus designios; y para lograrlos há cometido el crimen de unirse á los mismos Españoles”. |
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CONTRA ARTIGAS
Proclama del Cabildo de Buenos Aires contra Artigas, dictada por Alvear. Cuando cae su gobierno, dicha Proclama fue quemada. |
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EN TIEMPOS DE ROSAS
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DERECHOS DE ARGENTINA
Estas Memorias nacen como respuesta a la erección del Fuerte Bulnes en territorio argentino, emplazado por los chilenos en 1843. Si tomamos en cuenta la opinión generalizada, una vez anoticiado del incidente, Don Juan Manuel de Rosas le encargó a Pedro de Angelis un relevamiento histórico sobre los derechos argentinos en la región austral, pero en el espacio de las relaciones diplomáticas con aquel país, no consideró oportuna su publicación. De modo que una vez derrocado Rosas, su autor, de Angelis, supo sacarlo a la luz en una primera edición, en 1852. Los dichos contemporáneos de Vélez Sarsfield confirman esta autoría, ya que en un trabajo que publicara en 1853, manifestó que “El gobierno de Buenos Aires, pensando despachar en 1850 al Ministro que había nombrado ante el gobierno de Chile, me pidió mi opinión sobre un trabajo encargado á D. Pedro Angeli (sic), la Memoria Histórica que este Señor había escrito para sostener los derechos de la República Argentina á todas las tierras Australes hasta el Cabo de Hornos. Yo, después de estudiar esta Memoria, contesté al Gobierno que la juzgaba una obra acabada (…)” Rosas había designado a Bernardo de Irigoyen como oficial de la representación argentina en Santiago de Chile. Sin embargo, el hallazgo de sendos manuscritos no estudiados por Antonio Zinny, ni Josefa E. Sabor (ambos investigaron la bibliografía de Pedro de Angelis), permiten asegurar que la autoría de esta “Memoria” es de B. de Irigoyen, quien la realizara por encargo del propio gobernador. El manuscrito original, firmado por su autor, y la versión también autógrafa que de Angelis enviara a la imprenta, le otorgan validez a esta nueva opinión. Consultamos ambas piezas en una biblioteca particular de Buenos Aires. Lo cierto es que la obra de de Irigoyen no fue editada en el gobierno de Don Juan Manuel de Rosas, pero desplazado éste, Pedro de Angelis dispuso su edición en 1852, sin reconocer a su verdadero autor. Más tarde, con el conflicto limítrofe pendiente, el Ministerio de Relaciones Exteriores imprimió nuevamente este trabajo en 1877, y en 1881, fue finalmente editado por primera vez en francés. |
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PUBLICACIONES POSITIVISTAS
Encuadernado con: Encuadernado con: Encuadernado con: Encuadernado con: Encuadernado con: Encuadernado con: Igreja e Apostolado Pozitivista do Brazil //A confraternização Brazílio-Argentina, a independencia da // nóssa cara irman a República do Paraguai, e o canc- // lamento da sacrílega dívida rezultante, para ésta, da // guérra fraticida entre éla e o Brazil, a Argentina, e o Uruguay. Igreja e Apostolado Pozitivista do Brazil. A urgente necessidade de abolir os procéssos militares e // legistas, bom como metafízica democrática, para // constituir, enbm, a república, isto é, o regímen da fraternidade universal. Nº 340. 24 pp. Igreja e Apostolado Pozitivista do Brazil. Nº 342. A Igreja Católica // e a escravidão. Artigos publicados na “Gazeta de Piracicaba” // Por // Joaquim da Silveira Santos. 40 pp. Igreja e Apostolado Pozitivista do Brazil // Artigos publicados na “gazeta de Piracicaba” // por // Joaquim a Silveira Santos. (Segunda Parte del Nº 342). Igreja e Apostolado Pozitivista do Brazil // A regeneração social e a fatal, elimi- // nação da classe dos legistas, quer // magistrados quer advogados, e das // classes annexas, como exclusiva- // mente peculiares á phase preparato- // ria, theologico – metaphysica – mi- // litar, da Humanidade. Nº 337. Igreja e Apostolado Pozitivista do Brazil. Nº 335. O Barão do Rio Branco. Igreja e Apostolado Pozitivista do Brazil. Nº 339. Ainda a Comemoração Social // e a situação Modérna. Rio de Janeiro, 1912. Igreja e Apostolado Pozitivista do Brazil. Nº 333. Ainda pelos martirizados decentes // dos indigenas e dos africanos. Igreja e Apostolado Pozitivista do Brazil. Nº 334. A influencia pozitivista // no atual // Serviçio de Proteção aos Indios // e // Localização de Trabalhadores Nacionais. Importante conjunto de publicaciones positivistas de principios del siglo XX. Como es sabido el positivismo es el sistema filosófico creado por Augusto Comte, que consiste en no admitir como válidos científicamente los conocimientos que no proceden de la experiencia, rechazando toda noción “a priori” y todo concepto universal y absoluto. Sólo es legítimo el estudio de las relaciones entre los diversos fenómenos, pues las primeras causas son incognoscibles. El hecho es la única realidad científica, y la experiencia y la inducción, los métodos exclusivos de la ciencia. También se consideran positivistas, entre otros, a: J. Stuart Mill, H. Spencer, E. Mach, R. Abenarius y H. Vaihinger. |
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INVASIONES INGLESA:
Fracasada la Primera Invasión Inglesa sobre el Río de la Plata en el año 1806, la corona británica decidió enviar una nueva fuerza –esta vez mucho más importante que la anterior– dividida en dos expediciones sucesivas. Las acciones se iniciaron con la toma de Montevideo; las tropas al mando de Sir Samuel Auchmuty se apoderaron de esta ciudad el 3 de febrero de 1807. De acuerdo a las nuevas instrucciones, le correspondía al oficial inglés una apertura del comercio local a los productos de origen británico y además, se le había indicado respetara los usos y costumbres de la población oriental para preparar la recepción de la segunda expedición que marcharía comandada por Whitelocke. Al fin, el 28 de junio de aquel año el ejército inglés desembarcó en la ensenada de Barragán, conducido por el general John Whitelocke. Presentamos aquí una Orden de Pago firmada en un Formulario Oficial por el propio general Samuel Auchmuty, documento que quedara en manos de las tropas patrióticas. De acuerdo a lo prescripto por las normas de contabilidad del Ejército Británico, el Brigadier general Sir S. Auchmuty, Comandante en Jefe del cuerpo expedicionario inglés a Montevideo, autoriza al Comisionado Pagador General de dicha fuerza, realice el libramiento de fondos por una suma determinada en moneda inglesa o su equivalente en moneda española de plata. Las tropas del Destacamento 1º de Batería y el 71º de Infantería allí destinadas dispondrían así de su paga correspondiente. El famoso Regimiento 71º de Highlanders de Escocia había sufrido el oprobio en la Primera Invasión, cuando su Jefe el coronel Dennis Pack, que servía bajo las órdenes del general Beresford, debió rendirse y entregar sus banderas y estandartes al ejército vencedor. Al año siguiente, Pack retornó al Río de la Plata dispuesto a recuperar aquellos trofeos capturados por las fuerzas locales y depositados en la Iglesia de Santo Domingo de Buenos Aires. Si bien ocuparon esta ciudad y Dennis Pack recobró los estandartes del 71º, poco le duró esta situación, puesto que nuevamente debieron capitular y los trofeos se conservan hasta nuestros días en Argentina. |
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Infrecuente conjunto de grabados, pertenecientes a la Colección de |
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NOTABLE GRABADO DE PASCUAL ECHAGÜE
La figura de Pascual Echagüe fue litografiada por César Hipólito Bacle en 1830. Su dibujo se inspiró en la pintura que le realizara Charles Pellegrini, cuando éste se trasladó junto a Pedro de Ángelis hasta Santa Fe para retratar a Estanislao López, el gobernador de aquella, y a su secretario, el Comandante General de Armas de la provincia, Pascual Echagüe. Cierto es que el óleo de Echagüe ejecutado por Pellegrini desapareció y sólo queda su testimonio en el grabado que ahora ofrecemos. Al momento que se realizara aquel retrato, López tenía registrado en su foja de servicios notables episodios y entre otros triunfos, había participado en la Guerra contra el Brasil e indignado por la muerte de Dorrego y la invasión de Santa Fe, había vencido a los porteños en Puente Márquez, favoreciendo el ingreso al escenario político de Juan Manuel de Rosas. Ambos originales de Pellegrini han desaparecido, seguramente destruidos después de la batalla de Caseros. La figura de Echagüe se conoce sólo a través de esta litografía y del óleo ejecutado por Félix Revol que hoy se conserva en el Museo Histórico de Santa Fe. Vale puntualizar que C. H. Bacle inició su establecimiento hacia fines de 1828, y que al año siguiente, siendo gobernador de Buenos Aires, Juan José Viamonte nombró a aquella firma como Impresores Litográficos del Estado. En julio del `29, Bacle anunciaba en un Prospecto que editaría su “Colección de retratos de los hombres célebres de las Provincias del Río de la Plata bajo el título de Fastos de la República Argentina”. Era su idea publicar dos primeros cuadernos con cuatro retratos cada uno, pero ante la ausencia de suscriptores su lanzamiento fue demorado. Tenía previsto editarlos en papel común y en “papel fuerte”. En 1830 y con la llegada de Rosas al poder, salieron a la luz algunos pocos retratos y de un modo asistemático. Obvio resulta pensarlo a la distancia, entre ellos se encontraba el de D. Juan Manuel de Rosas; otros dos correspondieron a las versiones que se conocen del perteneciente a José María Paz. En este pequeño grupo de impresiones litográficas tempranas se hallaba el realizado a Pascual Echagüe, destacado militar que a fines de ese año doblegara al mismísimo general Paz y que, cuando éste fuera tomado prisionero, se ocupó de tratarlo con decoro y evitó que fuese insultado por la soldadesca y la chusma. Así lo atestiguaría el propio Paz en sus “Memorias Póstumas”. El 22 de febrero de 1832, Pascual Echagüe fue nombrado gobernador de Entre Ríos. |
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EL JEFE DE LA POLICÍA ROSISTA
La figura de Gregorio Perdriel fue litografiada por César Hipólito Bacle en 1831 con el dibujo de An. Bacle, su mujer y artista de gran calidad. El retrato fue realizado a partir del que ejecutara a lápiz y tinta china, Carlos E. Pellegrini, y fue litografiado sobre un ojo radiante, símbolo de la vigilancia policial. El protagonista de esta litografía, al momento de su edición jefe de la Policía, fue un destacado militar Bacle inició su establecimiento hacia fines de 1828, y al año siguiente, siendo gobernador de Buenos Aires, Juan José Viamonte nombró a aquella firma como Impresores Litográficos del Estado. En julio del `29, Bacle anunciaba en un Prospecto que editaría su “Colección de retratos de los hombres célebres de las Provincias del Río de la Plata bajo el título de Fastos de la República Argentina”. Era su idea publicar dos primeros cuadernos con cuatro retratos cada uno, pero ante la ausencia de suscriptores, su lanzamiento fue demorado. Tenía previsto editarlos en papel común y en “papel fuerte”. En 1830 y con la llegada de Rosas al poder, salieron a la luz algunos pocos retratos y de un modo asistemático. Obvio resulta pensarlo a la distancia, entre ellos se encontraba el de D. Juan Manuel de Rosas; otros dos correspondieron a las versiones que se conocen del perteneciente a José María Paz y a Pascual Echagüe, el coronel que lo venciera a finales de ese año. (Ver ítem anterior) En este pequeño grupo de impresiones litográficas tempranas se hallaba el realizado a D. Gregorio Perdriel, quien por entonces se desempeñaba como jefe de la Policía. |
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17. BACLE, CÉSAR HIPÓLITO Precio: POR CONSULTA. De origen tucumano, Gregorio Paz (1797 – 1869) fue un destacado militar que iniciara su carrera en las milicias de su provincia y que poco más tarde se incorporara en el Ejército del Norte, en cuyas filas asistió a la tercera campaña del Alto Perú a las órdenes del general Rondeau. Luego de una dilatada trayectoria en la que le tocó enfrentarse al propio Facundo Quiroga, Paz se desempeñó bajo las órdenes políticas de Juan Manuel de Rosas y en 1840 organizó la defensa de la ciudad de Buenos Aires en su sección Sur ante la amenaza de Juan G. Lavalle. Su retrato se inscribe en la gala de los jefes políticos y militares federales, dado a las prensas en el mismo año que el gobierno de Rosas amedrentara a Bacle, en 1836. |
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UN ÁLBUM DE ENORME VALOR
La edición que se ofrece es una carpeta con su correspondiente estuche, que incluye un cuadernillo donde figura el prólogo de Alejo González Garaño totalmente traducido al inglés. Luego le sigue la reproducción facsimilar de las litografías coloreadas de Bacle en seis cuadernos que contienen seis láminas cada una. Termina con un cuadernillo conteniendo el colofón. César Hipólito Bacle, litógrafo, nació en Suiza en 1794. Desde su juventud adquirió conocimientos de dibujo, topografía, cartografía y ciencias naturales. A los 22 años se casó con la artista Adrienne Pauline Macaire, más conocida como Andrea Bacle. Es probable que llegaran al Río de la Plata en 1828, donde se instalaron con un establecimiento litográfico. A partir de ese momento, inicia una basta producción gráfica. En lo concerniente al tema tratado en la publicación que se ofrece hay que señalar que en 1830 comenzó la impresión de la obra “Trages y Costumbres de la provincia de Buenos Aires”, de la que sólo aparecieron 3 láminas: Gaucho, Repartidor de pan y Lechero; todas ellas hoy rarísimas. En 1832, mortificado por un decreto de Rosas, por el que se obligaba a los editores y administradores de periódicos de origen extranjero a renunciar a su nacionalidad y hacerse argentinos, Bacle optó por emigrar junto con su familia a la Isla de Santa Catalina en el Brasil. Allí vivió durante 10 meses, tiempo que se dedicó al estudio de la historia natural de la isla; tomó vistas geográficas y topográficas. Reunió bastas colecciones de ejemplares del reino animal, vegetal y mineral. A comienzos de 1833 Bacle recibe comunicaciones de Buenos Aires en las que se le aseguraba la posibilidad de ponerse nuevamente al frente de su establecimiento litográfico. La familia, llena de júbilo, partirá de regreso a bordo de un navío sardo. Desafortunadamente el buque naufraga a la altura de Maldonado, en el Uruguay, y Bacle pierde 32 cajones que contenían el fruto de su trabajo en la isla ya mencionada. Instalado al fin nuevamente en Buenos Aires, en el mes de mayo de 1833 se dirige por nota al gobierno solicitando la dirección de “La Litografía del Estado”, y se le concede el permiso respectivo. Ayudado por sus connacionales y sus amigos argentinos, reanuda las actividades comerciales. Retoma entonces la publicación de los “Trages y Costumbres de la Provincia de Buenos Aires”, editados esta vez en forma de cuadernos, cada uno con seis láminas coloreadas. Dice Alejo B. González Garaño: “En razón de su poder evocativo, su copiosa información gráfica y la ingenua gracia de sus dibujos, debemos considerar este repertorio como digno de figurar, sin menoscabo al lado de las agua-tintas de Vidal, los “Recuerdos del Río de la Plata”, de Pellegrini y los álbumes de D’Hastrel y Pàlliere. La bellísima colección tiene una particularidad que la singulariza: la representación de aspectos de la ciudad y campaña , es en ella lo accesorio, siendo su motivo primordial el individuo, componente de las diversas clases sociales que habitaron Buenos Aires alrededor del año 1835. Contemplamos en esas láminas a los vendedores populares, destacándose los negros que ejercían los pequeños oficios. Es la única representación gráfica, presentada en su conjunto, de esta clase social, ya desaparecida y que constituía en las calles de Buenos Aires una nota de color y de alegría.” Agrega González Garaño más adelante: “En el segundo cuaderno están representadas las porteñas llevando sobre sus cabezas los enormes peinetones y el quinto (cuaderno) lo forman las primeras caricaturas que aquí se dibujaron sobre nuestras costumbres, siendo ejecutado por Bacle para ridiculizar aquella típica moda femenina”. |
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BOTÁNICA ILUSTRADA
Afirma su autor en el Prólogo: “Esta obra tiene por objeto el despertar en la juventud argentina el interés y el amor por la Flora de su patria, más sin tomar en cuenta las plantas extranjeras”. Añade Bettfreund que fue aconsejado por varias personas cuyas opiniones le merecían gran respeto, desistir en la publicación de esta obra, pues argumentaban que la juventud no tenía afición por la Botánica. Sin embargo, el autor siguió adelante con su empeño y he aquí el fruto de su cometido. Para que el mensaje fuera más eficaz, acompañó a la descripción de los ejemplares una buena lámina con reproducciones en colores de cada ejemplar descrito. Las ilustraciones fueron realizadas por Federico Burmeister –hijo del sabio Germán Burmeister–, “quien hábilmente las ha dibujado y litografiado con toda fidelidad”. F. Burmeister fue un destacado ilustrador y estos dibujos así lo atestiguan. |
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VIAJE POR EL BRASIL
Su autor, Auguste François Biard (1798 – 1882), naturalista y pintor de origen francés, visitó el Brasil entre los años 1858 y 1859. Su primera escala fue Río de Janeiro, donde pintó los retratos de la familia imperial. Durante su viaje coleccionó pájaros, moluscos y pieles de animales. De sus travesías por aquel prodigioso territorio dará cuenta en la obra que aquí ofrecemos, ilustrada por el artista Edouard Riou según los croquis dibujados del natural por el propio Biard. Leemos en “Brasiliana da Biblioteca Nacional” (Rio de Janeiro. 2001), a propósito de la obra catalogada: “... el artista francés François-Auguste Biard fue uno de los más satíricos críticos de la vida cotidiana en el clima tropical brasilero. Narró innumerables aventuras involucrando insectos, reptiles y animales feroces. Su libro (...) está ilustrado con dramáticos grabados de nubes de mosquitos, invasiones de hormigas y una extracción del ‘bicho del pié´.” |
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LITERATURA
Alfredo R. Bufano (1895 - 1950) nació en Italia, pero cuando aún no había cumplido el primer año de vida, sus padres emigraron a la Argentina para instalarse en Guaymallén, Mendoza, sitio donde él aseguraba haber nacido. De formación autodidacta —sólo cursó hasta tercer grado—, comenzará a publicar colaboraciones literarias en 1915, y con apenas veintidós años, en 1917 sacó a la luz su primera obra: El viajero indeciso. Podemos hallar sus poesías completas en una edición que realizara la Secretaría de Cultura de Argentina (Buenos Aires. E.C.A. 1983) —poseemos un ejemplar a la venta en nuestra librería—, con un estudio preliminar y bibliografía realizados por Gloria Videla de Rivero. Incluido en la corriente postmodernista, Alfredo Bufano fue un poeta de gran valía aunque, explica Videla de Rivero en la compilación citada, se hizo poco conocido ante la dificultad de ubicar su obra; que hasta aquella recopilación, no aparece “… completa en ninguna de las bibliotecas públicas argentinas y es inhallable en librerías”. Impulsado por su precaria salud, Bufano se trasladará a San Rafael, en Mendoza, donde al fin logra ejercer la docencia y habrá de escribir preciosas obras; entre ellas, “Tierra de Huarpes”. |
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LITERATURA
Este libro fue escrito por Fausto Burgos (1888 – 1953) en la ciudad del Cuzco (Perú) y lo ilustró el notable pintor cuzqueño Fuentes Lira. Sin embargo, su impresión se realizó en la ciudad de San Rafael, Mendoza, en 1938. Los episodios narrados por el autor siguen la escuela iniciada en el siglo anterior por Dn. Ricardo Palma en sus “Tradiciones Peruanas”. Para una mejor comprensión de las palabras quichuas citadas en sus cuentos, al final de libro, Burgos agrega un “Lexicón” o glosario. La obra de Burgos, prolífica y elogiada, nos lleva desde la Puna a Mendoza en un viaje de alta calidad literaria. |
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HA CAÍDO ALVEAR Y
Zinny la da publicada el 16 de abril de 1815. En el Bando, el Cabildo retoma la dirección del gobierno y designa la Comandancia de Armas a cargo del coronel mayor D. Miguel Estanislao Soler. Había estallado un movimiento revolucionario; el día anterior a la publicación del impreso, caía el gobierno del Director Supremo Carlos María de Alvear, y éste se refugiaba en una embarcación fondeada en el puerto local para emigrar hacia Río de Janeiro. Años más tarde regresaría y en 1820 protagonizará junto a Estanislao López, Ramírez y Carrera las luchas intestinas que jaquearon al gobierno de Buenos Aires. |
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REVISTAS. LITERATURA. POESÍA
Cada ejemplar se imprimía sobre un cartón a dos colores y en ambas caras, de modo que cada número se componía de dos páginas. Todos ellos tenían al menos una ilustración. Entre sus colaboradores registramos a Mario Busignani, Juan Bautista Zalazar, María Adela Agudo, Raúl Gustavo Aguirre, Enrique Kreibohm, Ángel Leiva, Cármen Agüero Vera, Emilio Carilla, Miguel Tejada, Remo Bianchedi, Rodolfo Alonso y Raúl M. Aráoz Anzoátegui. Interesante expresión de poesía ilustrada. |
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BIBLIOFILIA
Leemos en el Colofón: “De esta edición, fuera de comercio, para amigos y admiradores de esta casa, se han tirado 100 ejemplares en papel de hilo Fabriano, con una fototipía, dibujo de una foto de la época, hecho en el ‘Estudio Edar’, y 200 ejemplares en papel argentino Polar.” Impreso en el establecimiento Colombo de San Antonio de Areco. Esta joyita de impresión artesanal recopila todos los discursos, notas y poesías ofrecidas a Don Francisco Colombo en homenaje al cincuentenario de su labor gráfica. Sin temor a equivocarnos, podemos asegurar que la producción editorial de Colombo acompañó la feliz evolución de los mejores libros impresos en nuestro país en el siglo XX. Una obrita en su homenaje que tiene por destino una buena biblioteca. |
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IMPRESO CORRENTINO
Según su autor esta obra es la primera en su género que se ha dado a luz hasta ahora en el Nuevo Mundo. Contiene todo cuanto pueda buscarse en un almanaque anual, por lo que evita comprar uno cada año. Se lo recomienda sobre todo porque su uso es sencillo y claro. La obra está dividida en capítulos: el primero contiene las reglas que sirven invariables para la formación de un calendario dado. Los demás capítulos contienen: nociones de cronología y división del tiempo; de agricultura para todos los meses del año; origen del calendario, su uso y lugar de las fiestas con relación a la Pascua; entradas y salidas del soL en Buenos Aires y Corrientes; efemérides de hechos notables en los Estados del Plata; y al fin, termina con la tabla indicativa y los treinta y cinco calendarios. |
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EDUCACIÓN, EL METODO PESTALOZZI
Johann Heinrich Pestalozzi (1746 – 1827), oriundo de los cantones alemanes de Suiza, fue un destacado pedagogo. Sus esfuerzos en esta disciplina se dirigieron a mejorar la educación y la instrucción de los niños pobres y de los huérfanos. Discípulo de Juan Jacobo Rousseau, en su método compaginó la libertad de la naturaleza (noción “roussoniana”) con la autoridad del deber (noción germánica) para que el hombre acepte libremente los vínculos sociales. La pedagogía de Pestalozzi se fundamenta en el trabajo manual y en la enseñanza mutua. De ahí a su entender, la necesidad de formar buenos instructores. Escribió sus ensayos en alemán, siendo sus libros fundamentales: “Las veladas de un solitario” y “Cómo Gertrudis enseña a sus hijos”. Habida cuenta del éxito del método pedagógico de Pestalozzi en los cantones suizos de lengua alemana, las autoridades de educación del cantón de Vaud, de lengua francesa, cuya capital es Lausana, le encomendaron al autor de este libro que estudiara detenidamente la obra de Pestalozzi. Fruto de esa investigación Chavannes publicó su ensayo en francés. Cuan grande habrá sido la curiosidad que despertara en España, puesto que fue traducido al castellano y editado en Madrid en 1807. La obra sería una de las primeras publicaciones en español sobre las ideas pedagógicas de Pestalozzi, las que cruzaron el Atlántico y llegaron a América. |
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LA LEGISLACIÓN CRIOLLA In 4° XII, 209 pp, 1 pp. de Fe de erratas. Encuadernación en pasta española, con algunos tiros de polilla que no ingresan al libro. La obra en sí se presenta en estado óptimo. Carlos Heras lo anuncia en solitario (p. 325). Encuadernado con:
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LA TRADUCCIÓN DE DOMINGO DE OLIVERA,
Fue su traductor Domingo de Olivera, funcionario, periodista y hacendado diestro en el manejo del latín, el francés y el inglés. De Olivera frecuentó el salón de los de Luca, donde se cantó por primera vez el himno nacional, y en 1819 se incorporó al ministerio del Interior. En 1821 integró la Sociedad Literaria que fundara Julián Segundo de Agüero y por muchos años colaboró en distintos medios periodísticos como “La Abeja Argentina”, “El Argos de Buenos Aires”, “El Censor” y “El Centinela”. De Olivera también se ocupó ante el encargo de Rivadavia, en la fundación de la Sociedad de Beneficencia y a su pluma se debe el Reglamento para orden y estudio de la Universidad de Buenos Aires, fechado en 1827. Entre otras ocupaciones, poco tiempo más tarde se dedicará a los quehaceres agropecuarios en cuya actividad también alcanzó un importante prestigio. En este campo tendió a la mejora de los planteles ovinos y se debe a su pericia la creación del famoso Rambouillet argentino. Lo encontramos aquí en la traducción del ensayo de Danou sobre el Reglamento Provisional de 1817. Por entonces preocupaba a los pensadores y hombres de acción argentinos la redacción de una Constitución, imprescindible para el afianzamiento de las instituciones públicas nacionales y para la consolidación del desarrollo como país. |
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LITERATURA
Los textos costumbristas de Díaz Usandivaras seducen por reflejar personajes, escenas y costumbres tan arraigadas en el interior de nuestro suelo. Poeta, narrador y periodista, Julio Díaz Usandivaras fue el director y propietario de la revista Nativa, una de las publicaciones folklóricas más relevantes. El volumen que se ofrece está integrado por poesías referidas al ámbito rural. Según el comentario que Cruz Orellana estampa en el prólogo: “Su lírica realiza el prodigio de que sus versos nos identifiquen como criollos a todos los que gozamos con leerlos e interpretarlos. Usted nos hace cantando el alto favor de mantenernos más argentinos de lo que somos…”. Finaliza expresando: “Y es exacto que son espejos nativos, porque en ellos aprende cualquiera a verse retratado de criollo, ahora que tenemos que empezar a sentirnos alguna cosa por aquí donde la mayoría no sabe lo que es, ni lo que quiere, ni a donde va”. |
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REVISTA CON INÉDITOS DE
Indican los autores citados que “amplia difusión tuvo esta revista, que al mismo tiempo que ofrecía un valioso panorama de las letras cuyanas, mantenía la colaboración permanente de escritores de la Capital Federal y del resto del país. Allí nos encontramos con los nombres de Alfredo Bufano, Vicente Nacarado, Lázaro Schallman, Antonio de la Torre, Antonio Pagés Larraya, L. Américo Calí (su director), Abelardo Arias, Antonio Esteban Agüero… Rescatamos entre sus páginas un cuento de Julio F. Cortazar (“Estación de la Mano”), publicado en la entrega número 2, de Enero de 1945. Aquel notable literato se encontraba por entonces afincado en la ciudad de Mendoza, donde desde mediados del año anterior enseñaba literatura francesa y de Europa septentrional, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo. Recién dos años más tarde escribiría “Casa tomada”. De igual modo, leemos quizás en una primera edición, una poesía publicada en la entrega número 11, del bimestre Julio – Agosto de 1946, de Pablo Neruda, titulada “El Abandonado”, y fechada en Santiago, julio de 1946. |
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NOMBRAMIENTO FIRMADO
El formulario español otorga el cargo de Teniente del Regimiento de Dragones de Buenos Aires al ciudadano Vicente Alagon, hasta entonces teniente de dicho cuerpo. La autoridad monárquica instruye al “Virrey y Capitan General de las Provincias del Rio de la Plata” (en forma autógrafa), para que de cumplimiento a la disposición y el documento viaja a estas tierras donde habrá de recibir el conforme de los distintos estamentos del gobierno local. Así lo indica el Virrey, D. Nicolás de Arredondo, quien firma la presente e instruye, con fecha de 12 de mayo de 1794, “Cumplase lo que S. M. manda en este R.l Despacho, y tomese razón de el en el Tribunal de Cuentas, y R.s Cajas de esta Capital. Cutolo no ubica al Teniente Vicente Alagon, pues sólo registra con dicho apellido a Juan de Alagón, también militar patriota, desconociendo por nuestra parte si había algún vínculo familiar entre ambos. |
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POESÍA ÉPICA AMERICANISTA
Su autor, D. Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533 – 1594), apenas veinteañero se trasladó al Nuevo Mundo y en 1557 llegó a Chile formando parte de la expedición del gobernador, D. García Hurtado de Mendoza. En aquellas tierras, los expedicionarios europeos sufrieron la belicosidad del pueblo araucano, resistencia que se extendiera por siglos. Ercilla manifiesta en su obra que siendo un soldado integró el grupo de europeos que por primera vez pisó el suelo de la isla de Chiloé, en febrero de 1558. Lo cierto es que a fines de aquel año, Ercilla fue desterrado al Perú. Su poema épico, compuesto en octavas reales y dividido en tres Partes, con un total de XXXVII cantos, fue impreso por primera vez en su versión completa en Madrid cuando corría el año 1590. En su primera parte, Ercilla describe los inicios de la conquista española de Chile; paisaje y hombres locales son abordados con singular acierto en un relato contemporáneo a los sucesos que relatara. Así lo reconoce en el prólogo de su obra, donde observa que por falta de papel, escribió en pequeños pedazos de cuero o en minúsculos trozos de cartas. La edición ilustrada que ahora ofrecemos fue un calco de la que imprimiera Ibarra seis años antes, en el Tomo II de la Colección del Parnaso Español. Dicha edición había sido costeada por Sancha e impresa por Ibarra, pues en aquel tiempo aun no había organizado su taller. Lo cierto es que la tirada se agotó con prontitud y D. Antonio Sancha decidió presentar una nueva versión, esta vez ilustrada por notables artistas y estampada en su propia casa. |
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INVASIONES INGLESAS, VOCES
Escritas por el ciudadano español Pedro Estala –probablemente, el conocido poeta de aquella nacionalidad, aunque sus biógrafos no rescaten estas cartas como de su autoría–, las notas se extienden sobre la personalidad de los ingleses y su fomento al contrabando y la corrupción. Para el autor, el gobierno de Inglaterra ha desplegado sus actos en la historia guiado por el afán de afianzar su poder y “dar la ley en todo el globo”. En tal sentido, juzgará Estala: “¡O gobierno ingles, detestable para todo el que ame la humanidad!”. Las cartas fueron dadas a publicidad por el M. I. Cabildo de Buenos Aires. |
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FERROCARRILES EN ARGENTINA |
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35. Proyecto // del // Poder Ejecutivo // sobre Ferro-carriles y expropiación // de terrenos. Buenos Aires. Imprenta Argentina del “Nacional”. 1860.
En 1860 conspiraba contra la extensión de los ferrocarriles la situación política local que presentaba al Estado de Buenos Aires separado de la Confederación Argentina. El folleto que se ofrece es el proyecto de ley que el gobernador del Estado de Buenos Aires, Dn. Bartolomé Mitre, envió al Senado y Cámara de Representantes para su aprobación. Mediante este proyecto se solicitaba la autorización al poder ejecutivo para que realizase lo siguiente: la adquisición de todas las acciones del ferrocarril del Oeste, hasta el precio a la par de su valor escrito, etc.; para cancelar los créditos de la empresa; para enajenar dicho ferrocarril a la empresa que se obligase a continuarlo hasta Mercedes o más adelante; para expropiar en todo o en parte las suertes de estancias por donde atravesare la continuación del ferrocarril desde la estación de Moreno en adelante; etc. |
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36. Proyectos // presentados al Gobierno // y pasados a las Honorables Cámaras // para la continuación del // Ferro-Carril al Oeste. Buenos Aires. Imprenta Argentina de El Nacional. 1862.
Consecuente con el Proyecto de ley anterior la publicación que acá se ofrece incluye los proyectos presentados al gobierno del Estado de Buenos Aires y pasados a las Honorables Cámaras para la continuación del ferrocarril al oeste. Los proyectos del Sr. Llavallol y del Sr. Lezica están de acuerdo en prolongar la concesión de la vía hasta Mercedes. De igual modo, el proyecto de la Empresa Actnal pretende llevar el ferrocarril hasta Mercedes, pero considera necesario continuarlo hasta Chivilcoy y comprende una serie de consideraciones que difiere ostensiblemente de los otros dos. En todos los casos las partes más importantes de cada proyecto están insertas en el folleto que se ofrece. |
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PUERTOS Y FERROCARRILES Precio: u$s 220.- COMPRAR |
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PATENTE DE INVENCIÓN Precio: u$s 220.- COMPRAR |
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EL “TREN A LAS NUBES”
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Filloy, Juan |
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40. Filloy, Juan
Se trata de la segunda obra publicada por este excepcional escritor, profesional de la justicia. Filloy construye una novela cuyo protagonista es un estafador de fina estampa. El autor esquivo de la fama como pocos, entrega una obra cargada de sutilezas e ingenio. Sus reflexiones en cuanto al concepto de delito y justicia llevan al lector por los más variados vericuetos. |
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41. FILLOY, JUAN Precio: u$s 500.- COMPRAR Se trata de la sexta obra publicada por este excepcional escritor. Cierto es que Filloy publicaría una primera serie de siete títulos entre 1931 y 1939, para guardarse a silencio por casi treinta años, pues entendió que su labor en la función pública le obligaba no publicar, teniendo en cuenta el uso del lenguaje que profesaba en sus textos literarios. Al fin, en 1967 concluirá su faena como juez y reiniciará la marcha como literato dando a la prensa la novela Op Oloop, reeditada esta vez por Paidós. En “Caterva”, Filloy hace un recorrido por un ecléctico grupo de personajes, de inmigrantes, todos ellos dispuestos a conspirar contra el orden establecido y repartir las riquezas que detentan los hombres del poder. Bien lo explica Sandra Gasparini cuando en su “Resquicios de la Ley. Una lectura de Juan Filloy” (Fac. de Filosofía y Letras. UBA. Hipótesis y Discusiones, 3. 1994), asegura que la caterva viaja por los capítulos que no son otra cosa que estaciones del ferrocarril, en una retirada, que es “una huida de las garras rapiñeras del Estado”. Marginalidad y delito son así analizados por Filloy con una mirada singular; el autor invierte los valores sociales ya canonizados en un juego por demás original. |
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42. FILLOY, JUAN
Fino humor en la poesía de Filloy. Los títulos de cada poema están en inglés y luego traducidos al castellano. A modo de muestra, trascribimos un breve poema, cuyo título reza: That is all (Eso es todo). “Arte no es más que cierta gracia // en disponer con eficacia // cuanto ofrece la variedad: // cosas, amor, saber, audacia… // Y, amén de que nos pertenezca // por cuños de magia y levedad, // que tal disposición parezca, // virginal, luminosa, fresca, // parida por casualidad… |
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43. Filloy, Juan
En cuanto a esta publicación, recordaba su autor en una entrevista: “Vil & Vil fue perseguido por todos lados. Se confiscaron todos los ejemplares que estaban en la imprenta que lo hizo y en las librerías, y no quedó un solo libro para la venta. En base a eso, a esos libros que sustrajo la Policía Federal, fui sometido a un juicio criminal por parte de los tres coroneles de la base militar que existía en Río Cuarto (…)”. |
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CONFLICTO CON FRANCIA E INGLATERRA
En mayo de 1849, habiendo sido designado Pacheco y Obes Ministro Plenipotenciario uruguayo en Francia, le propuso a Gallardo acompañarlo en su misión; éste aceptó de inmediato y en París, actuó sin desmayo en el plan de contrarrestar la publicidad vertida por el gobierno de Buenos Aires. Así es que, según Horacio Arredondo (p. 137), el capitán J. J. Gallardo dirigía la publicación aquí ofrecida, cuya finalidad no era otra que el hacer conocer en Europa, con fidelidad, los sucesos de Montevideo, desfigurados intencionalmente por los agentes de Rosas. (Ver ítem siguiente.) |
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JUAN MANUEL DE ROSAS Y URUGUAY
Si tenemos en cuenta que por aquel tiempo se hallaba en París el militar y publicista uruguayo Juan José Gallardo (ver ítem anterior), inferimos que bien podría ser ésta una obra de su autoría o bien, editada por él. En esas horas actuaba con desenfrenado espíritu en la idea de desmentir todas las publicaciones emanadas desde Buenos Aires publicitando las acciones del gobierno de Rosas. |
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VIAJEROS Precio: u$s 180.- COMPRAR A principios de 1856, Ginnard visitaba el sur de la provincia de Buenos Aires; lo hallamos por Carmen de Patagones, Bahía Blanca, y varios establecimientos rurales de esa región. En todos estos viajes se desplazaba a caballo, y fue en uno de esos traslados que Ginnard cayó capturado por los indios y fue llevado prisionero a las tolderías. En la obra que nos permitiera preservar su memoria, se refiere a los recuerdos que le depararan tres años entre los Patagones. Describe en sus páginas la vida de estos nómades y sus costumbres; y lo hace como un testigo privilegiado que fue. Finalmente Ginnard consigue escapar de su cautiverio dirigiéndose a lo que hoy es la ciudad de Villa Mercedes (San Luís) y desde allí se traslada hasta Mendoza, donde residentes franceses lo ayudarán para que atraviese la cordillera de los Andes, dirigiéndose a Santiago de Chile y luego a Valparaíso. Desde aquel puerto chileno se embarcó rumbo a Francia. En la edición que aquí ofrecemos, muy cuidada por cierto, se reproducen todos los grabados de la versión original, impresos a mayor tamaño. |
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BERESFORD, UN GENERAL
De acuerdo a Vicente O. Cutolo, el autor del folleto dirigido al jefe inglés William Carr Beresford fue el doctor Benito González Rivadavia, progenitor de Bernardino Rivadavia. Su texto es todo un reproche a la conducta de Beresford frente al honor que guiara las acciones del vencedor, el general Liniers. Dirá Cutolo, el impreso expósito contiene una “severa lección (de) moral castrense”. Le reprocha González Rivadavia, que ya “rendido a discreción”, el oficial británico remitió a Inglaterra los caudales y se apropió por las armas de los prisioneros de sus fuerzas que permanecían detenidos en las Conchas; todo ello después de la “sagrada garantía de una solemne capitulación, que V. S. prometió firmar luego que llegase al Fuerte”. |
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UN MINERO COLONIAL
El ingeniero Helms, jefe de ensayadores de las minas de Cracovia y director de su ceca, fue contratado por España en 1789 para mejorar la explotación minera en la región del Tucumán y Cordillera de Potosí a Lima. El nuevo método de amalgamación que había creado Borne, de Viena (Austria) había atraído la atención de la corte de España, en cuyas provincias americanas –debido a la escasez de maderas– estaba obligada a recurrir a una clase de amalgama muy primitiva para separar y purificar los metales nobles. En aquellos años, el director general de las minas de México fue enviado a Hungría para que se convirtiese en un experto en el método de Borne, y para contratar avezados mineros alemanes, con el propósito de restaurar con su ayuda las minas americanas de oro y de plata a su estado floreciente original. Helms y el Barón von Nordenflicht, un mineralogista sueco, director de las minas de Miczanagora en el distrito de Cracovia, entraron al servicio de España; el primero, como director de la fundición y del proceso de amalgamación, y el último, como director general de minas del Perú. Acompañados por sus familias, unos pocos sirvientes negros y un gran número de mineros alemanes, navegaron desde Cádiz a Buenos Aires. El 29 de octubre de 1789, primavera en esta parte del globo, comenzaron su viaje desde Buenos Aires hacia Potosí y Lima. Primero en carruajes, y después a caballo, marcharon por la ruta ordinaria de las postas. Desde Buenos Aires a Potosí recorrieron casi 2800 kms., y desde allí, a través del Cuzco y Guancavelica, otros 2100 kms., hasta Lima. Helms y su familia permanecieron en Potosí hasta el 30 de Enero de 1791. Gran parte de la obra científica realizada por Helms y sus asistentes europeos, fue saboteada sistemáticamente por los propietarios de minas locales, protegidos por los oficiales reales españoles con los cuales efectuaban grandes negociados. Finalmente, enfermo y completamente desmoralizado, Helms dejó el Perú y embarcándose en el Puerto del Callao, en 1793 volvió a España. Cinco años más tarde publicaba un relato de sus viajes que en el sentido propio de la palabra es un “Diario”: cada página contiene inalterada las observaciones escritas en el lugar. Además, reunió en dicha obra un cuidado informe con su estudio geológico y topográfico, acompañado de numerosos y prolijos cuadros estadísticos. Dirá Helms que las zonas estudiadas poseen los más ricos yacimientos por él conocidos. La edición comprende una Introducción redactada por el traductor y sigue con los “Viajes desde Buenos Aires a Lima”, de Helms, pp. 1 - 144. Luego, entre las páginas 145 y 265, contiene un “Apéndice” de gran interés histórico, pues provee datos particulares metódicamente arreglados de las posesiones de España en Sudamérica, compilados y traducidos por el editor inglés de las últimas y mejores autoridades en la materia. Sigue entonces una sección de “Hechos misceláneos” sobre América del Sur, entre las páginas 266 y 286. Finaliza la obra con una tabla de conversión de las monedas utilizadas en la América Española respecto de las monedas inglesas. |
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LIBRO ILUSTRADO CON Precio: u$s 280.- COMPRAR Hesketh Prichard, su autor, fue un cazador deportivo que recorrió vastas regiones del planeta procurando sus presas. Su interés no solamente radicaba en la búsqueda de los animales que deseaba cazar, sino principalmente en recorrer amplias zonas del planeta, por entonces desconocidas o muy poco transitadas. En tal sentido estuvo entre otros sitios de interés, en la Patagonia, en la Península del Labrador; en Terranova y en Noruega. En lo que hace a la Argentina, recorrió las planicies y la cordillera patagónicas. Su relato corresponde a las 54 primeras páginas de la obra aquí ofrecida, que incluyen 12 ilustraciones en blanco y negro, y color. Al hablar de la descripción y cacería en la Patagonia establece una clara diferencia entre llanura y cordillera. En el resto del libro se describen sus andanzas por las demás regiones ya mencionadas. |
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ARQUITECTURA DE LA SCALA DE MILAN
Encuadernado con: Encuadernado con: Encuadernado con: Arquitecto, escenógrafo, y teórico italiano, Paolo Landriani (Milán, 1755 – 1839), fue una interesante figura del neoclasicismo lombardo. Estudió con Gonzaga y siguió especialmente los principios de Bibiena, Bernardin y Galleavi. Fueron sus discípulos Perego y Sanquirico. Trabajó en el Teatro de la Scala de Milán, desde 1792 a 1817, y también lo hizo en la terminación del Duomo de aquella ciudad. Además, se ocupó de los problemas urbanísticos de la capital lombarda. En sus escritos, lo vemos esencialmente comprometido con la tipología del teatro, creando nuevos sistemas funcionales. En la obra que se ofrece hay que destacar principalmente que en un solo volumen se han reunido todas las publicaciones referentes al tema del libro “Osservazioni sui difetti prodotti nei teatri dalla cattiva costruzione del palco scenico” (Observaciones sobre los defectos producidos en los teatros por la construcción defectuosa del palco escénico). Se incluyen además sus trabajos sobre escenografía. |
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CARTA AL PRÍNCIPE DE LA PAZ
Copia extraída de las prensas de Niños Expósitos de la misiva que Santiago de Liniers le enviara a D. Manuel de Godoy, el llamado Príncipe de la Paz, funcionario de la más absoluta confianza del monarca español Carlos IV. El Comandante General de la Expedición destinada a la Reconquista de Buenos Aires, D. Santiago de Liniers, había redactado un primer parte dirigido a Godoy, comunicándole el resultado favorable de la acción militar. Desafortunadamente, en aquella primera nota que Liniers le enviara el 16 de septiembre de aquel año (Furlong indica que fue fechada en agosto, aunque su autor hará mención de la misma como datada en el mes “próximo pasado”), se olvidó de mencionar el valiente comportamiento de los ciudadanos locales. Tamaño error fue advertido por el Cabildo, haciéndoselo notar a Liniers quien elevó sus disculpas de inmediato en la nota que aquí ofrecemos. Dirá a modo de justificación, que “en los apuros en que se hallaba mi atención”, no había hecho mención del “extraordinario esfuerzo de este vecindario para sacudir un yugo…” En estos términos fue salvada tal omisión. |
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FRANCIA Y ARGENTINA
Su autor, José F. López, se ocupa con un gran poder de síntesis, sobre los vínculos comerciales y geográficos de Francia y Argentina. La obra incluye un Apéndice con una breve reseña de los principales productos elaborados por cada una de las por entonces, catorce provincias argentinas. López, jurisconsulto, funcionario, diplomático y ensayista, redactó una obra numerosa y variada; impregnado de un compromiso político; entre otras cuestiones se ocupó de la colonización en las fronteras, de la capital nacional y de las relaciones económicas con Francia. |
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MIGUEL DE AZCUENAGA, SU VIDA
Justa y medida biografía (una "corona fúnebre") del brigadier general D. Miguel de Azcuénaga (1754 - 1833), funcionario y militar de destacada actuación en nuestra historia desde los tiempos de la colonia hasta el gobierno de D. Juan Manuel de Rosas. Entre sus más relevantes acciones, vale recordarlo por su meritorio desempeño en las invasiones inglesas, así como por su participación en la primera Junta Gubernativa de 1810. Azcuénaga fue un acaudalado porteño que supo comprometerse públicamente con el régimen virreinal, aunque también cumplió roles protagónicos en los sucesivos gobiernos patrios. En la última década del siglo XVIII representó al virrey Arredondo en la misión de canalizar una parte de los dineros reunidos en principio para celebrar las fiestas reales de la jura de Carlos IV. Su misión, histórica por cierto, fue aplicar dichos recursos para construir el primer empedrado de la ciudad de Buenos Aires. Azcuénaga aplicó seis años de su vida en esta tarea; las piedras se picaban en la Isla Martín García y venidas en grandes lanchones, eran colocadas en las calles porteñas ... |
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ENSAYO
Lugones (1874 – 1938) publicó un variado repertorio de títulos en verso y prosa. En efecto dirá sobre su devenir literario Ricardo Rojas, que “su ingenio verbal fue portentoso y pasó por todas las escuelas literarias; como fue impresionable su mente inquieta y pasó por todos los partidos filosóficos y políticos”. (Fuente: Historia de la Literatura Argentina. Tomo 8º, p. 638). Cuenta el P. Guillermo Furlong sobre éste título y sobre Lugones: “Años atrás (...) en más de una ocasión nos expresó su autor la vergüenza que le causaba el recordar cómo y por qué escribió esa obra. ¡Qué no daría por recoger cuantos ejemplares existen y arrojarlos a las llamas!, nos decía en una ocasión, en que le comentábamos algunos de los asertos allí estampados.” (Fuente: G. Furlong: Misiones y los pueblos de Guaraníes. Buenos Aires, 1962, p. 732). Sin lugar a dudas, estamos ante un ensayo imprescindible para conocer el aporte de los jesuitas a la sociedad colonial americana. |
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NAUFRAGIOS CÉLEBRES EN LA
Antonio Lussich (1848 – 1928), literato y empresario uruguayo, es el autor de un poema excepcional: “Los tres gauchos orientales”, cuya creación se vincula (en época y monumentalidad literaria) con el “Martín Fierro” de José Hernández. Sin embargo, hallamos aquí a Lussich en otra faz de su vida, junto a un hermano fue propietario de una empresa naviera, encargada de remolques y salvamentos de barcos en las costas accidentadas de su tierra natal. Testimonio de estos quehaceres, hallamos en las páginas de su “Celebrated Shipwrecks at Cape Polonio…” relatos de gran interés. En 1896 inicia Lussich su obra pionera en Punta Ballena, adquiriendo un enorme predio que habría de convertir en un fantástico parque natural, ubicado en las proximidades de Punta del Este. Recién en 1917 le vendería al estado uruguayo su mítica Flota Gris, retirándose de sus labores marineras. |
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INGENIERÍA HIDRÁULICA
El autor de esta obra se ocupa particularmente de la necesidad de rectificar el curso del río Arno, que atraviesa entre otras, las ciudades de Florencia y Pisa (Italia) por los riesgos de desbordes e inundaciones. Su preocupación ya había estado presente en los ensayos (fallidos, por cierto) de Leonardo Da Vinci en el siglo XV. Materassi proponía la construcción de barreras laterales que contuvieran los eventuales desmadres. Las seis láminas grabadas muestran sus planos de obra. Ya en el año 1849 fecha de publicación de este estudio, su autor preveía que las grandes crecientes de río Arno traerían inundaciones importantes en su cuenca, como sucediera 117 años después, el 4 de noviembre de 1966, cuando Florencia fue arrasada por las aguas. Como consecuencia de las lluvias torrenciales, la ciudad sufrió la más fuerte creciente de su historia y el desborde del río Arno provocó la inundación del casco histórico. En algunos puntos de su espacio urbano el agua superó los 5 metros de altura y los daños en el patrimonio histórico fueron cuantiosos. No hubo advertencia de las autoridades, que sabían que la inundación se produciría, excepto por una llamada a los joyeros del Ponte Vecchio. Desde entonces se identifican en toda Florencia unas pequeñas placas que en los muros indica el nivel máximo que alcanzó el agua. Encuadernado con: Muy raro. In 4º 4 h., 46 pp., 1 h. Buen ejemplar. Su autor, académico de Bellas Artes de Firenze, matemático de formación, propone un novedoso método de evacuación de las aguas fluviales excesivas –en los ríos con canales, como por ejemplo, el Arno y el Mulini– por medio de cascadas oscilantes. Esta modalidad evitaría los desbordes y derrumbes parciales que afectaran dichos cursos de agua e inundaran provincias enteras. Encuadernado con: Rarísimo. In 4º Portada, v. en bl., 15 pp. Buen ejemplar. Ingeniero de origen alemán, Johann Albert Eytelwien, realizó entre otros importantes proyectos, las obras civiles necesarias para regular los ríos Oder, Warthe, Vístula y Niemer. Miembro de las academias nacionales de la ciencia de París y Berlín, fue contratado por los italianos para que estudiara la aplicación de dicho sistema en diversos ríos de aquel país. Presentamos aquí su “Nueva fórmula hidrométrica…” surgida de su experiencia en dicho suelo. Según el Instituto Central para el Catálogo Único de la Biblioteca Italiana, no se registra ejemplar alguno de este título en sus reservorios públicos. |
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EN UNA CUIDADA TRADUCCIÓN
En 1889 fue publicada por vez primera esta traducción de Bartolomé Mitre, aunque el propio Mitre se encargaría de corregir los yerros (sobre todo tipográficos) que se habían deslizado en esa publicación, dando a la prensa distintas versiones corregidas. Al fin, en 1897 vería la luz una versión que Mitre diera en llamar “segunda edición definitiva”. Sin embargo, aquel hombre político, militar, intelectual y bibliógrafo, se encargó durante el resto de sus días de enmendar nuevamente aquella publicación, escribiendo de puño y letra sus correcciones en el ejemplar que se preserva en la Biblioteca del Museo Mitre. En el año 1920, el Centro Cultural Latium decidió publicar la que sería una versión definitiva del trabajo de Mitre sobre el clásico título de la literatura italiana que nos legara Dante Alighieri. Para Nicolás Besio Moreno –director de esta publicación–, la traducción de Mitre al castellano de “La Divina Comedia” es la más acertada de todas las versiones que hasta entonces habían sido conocidas. |
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EL ABATE MOLINA Y SU
Su autor, el Abate Juan Ignacio de Molina (1740 – 1829), nació en una hacienda de campo chilena y fue uno de los jesuitas expulsados de América en 1767. Quince años más tarde salía a la luz la primera edición de esta obra. Sostiene el P. Guillermo Furlong (leemos su comentario en el Catálogo de la Biblioteca Enrique Arana):“Puede asegurarse que fueron sus escritos los que provocaron los grandes viajes de Humboldt, D´Orbigny y Darwin.” El Abate Molina estudia en su ensayo la flora y fauna de Chile, así como atiende diversos aspectos de las ciencias antropológicas. Para abundar en el material acopiado en las páginas de su “Historia natural…” sigamos con la palabra de Furlong: “Describe 18 clases de plantas con cerca de un centenar de especies; trece géneros de mamíferos con 29 especies; 19 de aves con 38 y así en adelante. La redacción de la obra es clara y concreta dedicando especial atención a los fenómenos biológicos y por ello la crítica científica, Latchman entre ellos, ha llegado a decir que de los escritores antiguos ha sido Molina el más acertado en sus juicios y opiniones.” |
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Benito María de Moxo y de Francoli, Arzobispo de la Plata (hoy Sucre), |
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EL ILUSTRE PASTOR HABLA
Informado de la ocupación inglesa, el Arzobispo adoptó una decidida posición contraria a las fuerzas invasoras, y más allá de invocar a la mediación de Na. Sa. de Guadalupe, para que triunfaran las armas reales, obtuvo y envió a Buenos Aires unos 8.000 pesos de donativos, en la idea de que se distribuyeran entre los más necesitados. Más tarde, cuando llegaron las noticias sobre el triunfo de Liniers, B. M. de Moxó redactó la Carta Pastoral que hoy ofrecemos. Entre sus conceptos, rescatamos algunas reflexiones de alto voltaje testimonial: “(…) el inaudito valor e intrepidez de los fidelisimos vecinos de Buenos-Ayres borró y deshizo en las cinco horas todos los designios del enemigo”. Finalmente, el Arzobispo de la Plata, dirá: “Así acabó, hijos mios, la conquista de Buenos-Ayres, que los ingleses habían creido tan segura, y que sus generales Beresford y Popham había representado á sus paisanos como una empresa sumamente facil, y en la que la utilidad seria inmensa y el riesgo casi ninguno”. |
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PALABRAS DE RECONOCIMIENTO
Con la pluma encendida por el júbilo ante la brillante victoria que acababan de obtener los habitantes de Buenos Aires, el Obispo con sede en la ciudad altoperuana de La Plata (hoy Sucre), D. Benito María de Moxo y Francolí, envía un caluroso reconocimiento a los protagonistas de aquella gesta. |
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DOCE DE OCTUBRE DE 1808
En una fecha tan importante para España y América, el Arzobispo B. M. de Moxo y de Francoli rogó por la felicidad del rey y de su familia real, así como por la salud espiritual y material de la patria. El impreso de Buenos Aires contiene los motivos que, para aquel jefe espiritual de la Iglesia en esta porción de América, inducían a realizar esta pública demostración de piedad. En su mensaje se detiene también en hechos del pasado, cuando a su entender Dios protegió a los ejércitos españoles, solicitándole al Señor que renovara su prodigio. Al fin, el impreso contiene una descripción de la procesión realizada trescientos diez y seis años después del descubrimiento de América, cuyo texto es de suponer fue redactado por otro autor, ya que siempre se refiere al Obispo en tercera persona. |
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LAS RAZAS AMERICANAS
El libro se ocupa del viaje que realizara D`Orbigny por Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Bolivia y Perú, entre los años 1826 y 1833, investigando su población nativa. La obra se divide en tres capítulos iniciales, y un tramo neurálgico referido a las razas americanas. En el capítulo I, analiza las consideraciones geográficas y estadísticas de toda la región estudiada. En el capítulo II estudia las consideraciones fisiológicas de las razas indígenas, comprendiendo color y textura de la piel, la complexión de cada individuo y la mezcla de razas. Ya en el capítulo III hace referencia a lo que llama “consideraciones morales” incluyendo entre otros aspectos, las lenguas, el carácter, las costumbres, su arte, la industria, su vestimenta, religión y gobierno. Todos estos aspectos, pero analizados ahora por cada una de las razas estudiadas, comprenden su parte central, titulada “Razas americanas”. El científico francés pisó suelo americano en Brasil cuando nuestro país protagonizaba un conflicto bélico con aquel imperio. En aquella región pudo estudiar a numerosos individuos Guaraníes e inclusive, algunos Botocudos, ambos grupos movilizados por la guerra. Pero inquieto y decidido a cumplir su misión, se trasladó al Río de la Plata. Ya en Buenos Aires, tomó contacto con los Araucanos vencidos por las tropas de D. Juan Manuel de Rosas, y finalmente, remontó el Paraná hasta sus límites con Paraguay. En una estadía de casi un año en Corrientes, estudió nuevamente a los Guaraníes, ahora en su hábitat original. También recorrió la Patagonia, donde tomó contacto con su población nativa, y luego transitó la geografía americana de cara al Pacífico. La colección de láminas reúne objetos y paisajes con monumentos precolombinos, realizados con gran esmero artístico y científico. |
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EL INDIO AMERICANO
Encontramos aquí a un A. D´Orbigny maduro, autor de una notable obra de etnología. En sus páginas se interna en el estudio de las distintas razas del hombre americano, describiendo sus lenguas, artes, costumbres y religión. Además, rescatamos en su lectura, cuidadas observaciones en lo que hace a longevidad, color de piel, cabello, estatura y demás consideraciones físicas de los pobladores nativos de la América Meridional. Entre otras naciones indígenas, describe a los Puelche, Patagones, Charrua, Mocobi o Toba, Abipone, Guaraní, y a los nativos de Moxos y Chiquitos. Para Leclerc, estamos ante una obra sumamente importante para la historia de los pueblos indígenas de América. Este título fue publicado en castellano por la Editorial Futuro (Buenos Aires, 1944), sin las láminas y con la dedicatoria al Barón Alejandro de Humboldt, traducción fiel de la edición que ofrecemos en este ítem. |
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VIAJES. AMERICANA
Alcides D´Orbigny nos entrega aquí un relato de valor científico, donde da cuenta de sus viajes por las dos Américas; desde las Antillas, Cuba, Haití, Guyana Holandesa e Inglesa; pasando por Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Perú, México y Estados Unidos de Norteamérica. Se trata de una edición profusamente ilustrada, de gran interés iconográfico. |
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EL REY DE LA ARAUCANÍA
Orelie-Antoine de Toumens (1825 – 1878) fue un procurador de origen francés, quien hacia 1856, impulsado por su temperamento aventurero, ideó un plan para coronarse Rey de la Patagonia. Tanto se aferró a esta idea que a pesar de tener una buena situación económica vendió todo para abordar la hazaña. Trató de interesar al gobierno francés en su empeño, pero no tuvo ningún éxito. En Junio de 1858 se embarcó en Le Havre con destino a Panamá y desde allí se desplazó por las aguas del Pacífico rumbo a la ciudad de Coquimbo, en Chile. Pasó dos años recorriendo el sur del país interiorizándose de las costumbres de los indígenas y madurando su proyecto. A fines de 1860, en una gran asamblea o “Parlamento” de las tribus mapuches, se hizo nombrar Rey de Araucanía. El 17 de noviembre de 1860 dictó la documentación formal sobre la creación de su reino y tres días después, con idéntico ceremonial, incorporó la Patagonia a sus dominios. De inmediato se abocaría a la tarea de dotar de una Constitución a su nuevo reino. Conocida la noticia por los gobiernos de Argentina y Chile, al principio les asombró la ingenuidad de este procedimiento, aunque pronto reaccionaron considerándolo lesivo a los intereses nacionales de cada país. Chile decidió actuar militarmente contra aquel personaje y lo detuvo y encarceló en 1862. Fue enjuiciado y el fiscal solicitó que se lo condenara a muerte por perturbador del orden público, pero el cónsul francés intervino a su favor y finalmente fue repatriado a Francia. Allí se dedicará a reafirmar sus derechos a la corona de Araucanía y Patagonia, consagrada –según su opinión– “Por el libre sufragio de ambos países”. Cierto es que en febrero de 1869 y con la ayuda de un capitalista consiguió embarcarse con destino a Buenos Aires, desde donde, después de visitar Azul, partió hacia el sur. Luego de un recorrido lleno de peripecias, sacrificios e incertidumbres, logrará arribar a “su reino”. Sin embargo, al tener conocimiento que el coronel chileno Cornelio Saavedra, enemigo de la primera hora, había puesto precio a su cabeza, decidió abandonar aquellas tierras. En 1871 regresaba a Francia donde se dedica nuevamente a promover sus derechos. Entre tanto, contrae un empréstito y hasta hace acuñar moneda propia. En el prólogo de la publicación que ahora se ofrece, dice Orelie-Antoine: “Chile, viendo sus pretensiones sobre la Araucanía, a la hora de ser decepcionadas eternamente me declara una guerra a muerte. Sus agentes en el extranjero parecen haber recibido la misión de desorientar la opinión pública. Es alterando la verdad que se intenta desacreditar mi persona y hacer naufragar las combinaciones comerciales que deben hacer de la Araucanía una nación cristiana y civilizada.” La publicación ahora colacionada es una recopilación de la carta que Orelie-Antoine envió al diario francés Le Gaulois de Paris. En ella trató de refutar los conceptos que el Cónsul General de Chile en París, el Sr. Fernández Rodella, había enviado al mismo diario con fecha 10 de abril de 1873. Según parece, en ese momento Orelie-Antoine no estaba en París, sino en Londres, y el cónsul especulaba con que la respuesta del autoproclamado Rey de la Araucania y Patagonia iba a tardar mucho en conocerse. Sin embargo, con gran proligidad, con gran acopio de documentos y utilizando alegatos conforme a derecho, Orelie-Antoine responde minuciosamente a los infundios del cónsul y muestra su verdad. Indudablemente esta recopilación de escritos de Orelie es una “perla” extraviada en un mar de publicaciones anodinas sobre la vida de este pesonaje. Se trata de una pieza muy difícil de obtener. |
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AUTOMOVILISMO TÉCNICO
Guillermo Ortega y Ricardo Goytre, sus autores, indican que estamos ante “la primera obra española sobre automovilismo”. Para entonces, el tema ya había sido abordado en otros idiomas, cuyos títulos pueden ubicarse en la Bibliografía consultada (p. 649). En la historia universal del automóvil, el alemán Nikolaus Otto abrió su primer capítulo en 1868 con la invención de un motor de combustión interna. Después, fueron necesarios unos dieciocho años hasta que el 29 de enero de 1886, su coterráneo Karl Benz solicitó la patente de un vehículo de tres ruedas, que hoy es reconocido oficialmente como el primer automóvil. Al fin, en 1893, Karl Benz construyó el primer vehículo de cuatro ruedas, el Benz Victoria. La obra aquí ofrecida reúne un variado temario práctico de los automóviles, que comprende las partes de su motor, así como el uso del mismo, del combustible, y hasta el Reglamento para la circulación de automóviles aprobado por el Excmo. Ayuntamiento de Madrid en sesión del 12 de junio de 1903. Precioso tratado para técnicos y coleccionistas de autos antiguos. |
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PALADIO, ANDREA, Precio: u$s 1.080.- COMPRAR Obra bilingüe, realizada en italiano y en francés, con las láminas a plena página y los textos explicativos a dos columnas. La obra de Andrea Palladio (1508 – 1580) el gran arquitecto italiano del renacimiento, iluminó la disciplina hasta nuestros días. Sus tratados, entre los cuales destaca “I quattro libri dell´Architettura”, se convirtieron en un canon para la arquitectura occidental de los siglos venideros. Los ingleses en especial siguieron sus preceptos y reglas compositivas. La sencillez y equilibrio de sus líneas, en forma opuesta al lenguaje barroco, es lo que tanto agradó a los arquitectos británicos. En el Veneto son raras las monumentales estructuras barrocas de las construcciones de esa época; sin embargo Muttoni las estudia por los numerosos elementos decorativos de la tradición palladiana. A tal fin, Muttoni desmenuzó profundamente la obra de Palladio y publicó el importante libro “Archittetura di Andrea Palladio vicentino”, con numerosos grabados y observaciones donde analiza las publicaciones de su maestro. Ésta es la obra que aquí se ofrece. |
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VEINTE GRABADOS EN UN EJEMPLAR DE LUJO
La legendaria librería L´Amateur, de Buenos Aires, entrega aquí otra obra de enorme valor. Los dibujos de Pallière, realizados hacia 1860, forman parte del repertorio más importante de la iconografía del río de la Plata. Sus vistas y paisajes resultan imprescindibles para comprender la evolución de Buenos Aires y su campaña, y en esta edición viene acompañada cada una de las láminas por un texto de gran fuerza didáctica, redactado por el coleccionista y estudioso John Walter Maguire. |
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LA DIPLOMACIA DESPUÉS
Felisberto Pelissot fue un educador de origen francés que se dedicó a la docencia en Tucumán, antes de afincarse en Buenos Aires por problemas de salud. Se conoce de su autoría, la novela “Camila O´Gorman”, traducida del francés por Heraclio C. Fajardo y publicada en 1856. También de ese año es el libro “Los Misterios de Buenos Aires”. Poco más tarde publicará la obra que se ofrece. Es de destacar que en ese momento el Estado de Buenos Aires mantenía una actitud bélica frente a la Confederación Argentina, situación que se prolongaba en las relaciones exteriores. El Gobierno de Francia ya había reconocido como representante diplomático de la Confederación al Dr. J. B. Alberdi, en tanto que el Estado de Buenos Aires pretendía que se reconociera en tal función a Mariano Balcarce, yerno del General San Martín, casado con su hija Merceditas, que vivía en París. La Confederación cuya capital se hallaba en la ciudad de Paraná y cuyo presidente era D. Justo José de Urquiza, se oponía a esta designación. El libro de Pelissot apoya decididamente la causa del Estado de Buenos Aires. |
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LITERATURA ILUSTRADA
Preciosa edición de la obra poética de Pereyra, precedida a modo de Prólogo, por sendos poemas de José Pedroni y de Juvenal Ortiz Saralegui, junto a un texto de José Barcia, presidente de la Academia Porteña del Lunfardo. Cada poesía viene acompañada de una ilustración: una xilografía original de los artistas mencionados (Berni, Seoane, Torrallardona, etc.), firmada por su propio autor. |
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PRIMER LIBRO ILUSTRADO DE BRASIL, Encuadernado con: Encuadernado con: Encuadernado con: Encuadernado con: Encuadernación de época en pergamino, con ex libris, probablemente de Diego Mendonça, de la Corte Real. Magnífico frontispicio grabado. Buen ejemplar, con más de cuatrocientos grabados.
Se trata de la segunda edición, aumentada por el propio autor. La primera vio la luz en 1648, El título ofrecido es el primero ilustrado que se conoce sobre Brasil y el más importante que sobre ciencias se publicara en Holanda en el siglo XVII, como resultado de la ocupación del Brasil. Contiene la primera observación astronómica en aquel territorio americano. Aborda también aspectos de la medicina local, venenos y antídotos; animales, insectos; el chocolate, los ingenios de azúcar, y hasta se refiere a Chile. Borba de Moraes, II, n. 677. Willem Pies, cuyo nombre fue latinizado después como Piso, nació en Leyden en 1611, y ante el fallecimiento del médico que acompañara a los holandeses en la travesía del Atlántico hacia el Brasil, fue nombrado para sustituir a aquel infortunado. En su nuevo destino, Piso redactó un precioso compendio en el que, entre otros aciertos, abordó por vez primera la medicina en aquella región. Destaca entre sus contribuciones documentales, la afirmación que el veneno de las cobras es inyectado por los dientes, y fue Piso quien realizara una de las primeras necropsias en Brasil. Notable políglota, hablaba el latín, el alemán, el francés, el español y el portugués. Piso retornó a Holanda y al fin se radicó en Ámsterdam, desempeñándose como médico, donde alcanzó un enorme prestigio, siendo uno de los profesionales mejor conceptuados de la ciudad y ocupando el cargo de inspector del Colegio Médico de la misma en dos ocasiones. |
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EL PAPEL SELLADO EN LOS
Son en total veintiún artículos sobre el sellado a pagar por títulos, despachos o provisiones, certificaciones, escrituras, fianzas, poderes, testamentos, codicilos, registros de escrituras, registros de minas, etc. Pieza de interés para bibliófilos, historiadores y escribanos. |
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MAGNÍFICA OBRA ILUSTRADA DE TIPOS INDÍGENAS
Interesante estudio sobre las distintas tribus que por entonces poblaban la Tierra, haciendo hincapié en las características físicas y psicológicas que las diferencian entre sí. Prichard se ocupa extensamente en estas páginas del hombre americano. |
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LITERATURA
Horacio Quiroga (n. Salto, Uruguay, 1879 – m, Buenos Aires, 1937) fue un excepcional narrador signado por la tragedia de los seres más queridos y por la propia. Recibió las influencias de Leopoldo Lugones, el italiano D´Annunzio y el norteamericano Edgard Allan Poe. Su primera obra fue “Los arrecifes de coral”, publicada en 1901. En esos días se trasladó definitivamente a la Argentina, donde viviera largamente en el territorio selvático de Misiones, cuya naturaleza pródiga lo inspiró en buena parte de su obra. Estamos aquí ante la primera novela de un autor infaltable en las buenas bibliotecas de la literatura latinoamericana. Escrita como si se tratase de un guión cinematográfico (Quiroga fue un amante del cine de la primera época), nos entrega en “Historia de un amor turbio” una producción literaria que rompe con ciertos cánones, prescindiendo del lenguaje recargado de uso por entonces. Aquel notable autor preludia en estas páginas el sino trágico de sus creaciones posteriores. Atractiva lectura que seduce sin golpes bajos, de tono intimista y fino lenguaje. |
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LITERATURA
Poeta de extracción socialista que en la provincia de Santiago del Estero creara y dirigiera la revista “Vertical” (se editaron diecisiete números entre los años 1937 y 1940). Cuenta sobre Rava el profesor Daniel Guzmán que manifestaba en sus obras una tendencia boedista. “Soñaba con la unión de intelectuales y proletarios, pues pensaba en la suerte del habitante de nuestros campos, que sufría bajo la opresión política y empresarial” –afirmó Guzmán. |
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TODAS LAS PROVINCIAS,
En 1780 España se encontraba en guerra con Inglaterra. El conflicto resultaba muy costoso y para afrontar los enormes gastos asumidos, el Rey de España, Carlos III decidió incrementar las contribuciones provinciales de sus pueblos en un tercio, o sea, el 33,33 %. Sin embargo, a sus fieles Vasallos de las Indias Occidentales e Islas adyacentes, no quiso imponerle carga tributaria tan pesada. Decidió entonces “…que por una vez, y con calidad de donativo, me contribuyan sólo un peso todos los hombres libres, así Indios, como de las otras castas, que componen el Pueblo, y dos pesos los Españoles y Nobles comprehendiendo en esta clase quantos sugetos distinguidos la constituyen en Indias…” |
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LITERATURA
Se trata de un esmerado trabajo que Alfonso Reyes escribiera, referido a la historia literaria española. La pluma sagaz del autor mexicano nos permite abordar con otra mirada las creaciones más eruditas de la tradición hispánica, como el Arcipreste de Hita, Lope de Vega, Quevedo, Ruiz de Alarcón, Gracián y Solís. De gran interés para los amantes de las buenas letras en nuestro idioma. El esfuerzo de Reyes fue en 1938 reunir una buena suma de artículos que habían visto la luz en las más variadas latitudes para que aparecieran al fin reunidos en un libro. |
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LITERATURA Precio: u$s 60.- COMPRAR Ocupado en numerosos quehaceres y recién llegado a su México natal, Alfonso Reyes necesitó seis años para continuar en su plan de entregarnos sus textos amenos, sensibles y eruditos, referidos a la mejor literatura hispánica. Esta vez nos facilita su mirada sobre las creaciones de Góngora, Alarcón, San Juan de la Cruz y Galdós. De lectura imperdible para los amantes de las buenas letras hispánicas. |
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LA INVASIÓN DE LOS INGLESES
Relato poético de corte popular referido a las hazañas protagonizadas por los vecinos y las fuerzas militares de Buenos Aires, en la llamada reconquista y defensa ante las dos invasiones que los ingleses hicieran en los años 1806 – 1807. Lamentablemente, el autor no da a conocer su nombre, como ocurriera en la mayor parte de la creación literaria de aquella época que llegara hasta nuestros días. Esta producción de tono épico fue calificada por el ensayista español Marcelino Menéndez y Pelayo, como “curiosidades bibliográficas”. |
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ABORÍGENES
Dionisio Schoo Lastra, hijo de un mayordomo de Rosas, se crió en la estancia “La Benencia”, con su padre ya independizado. El autor del título ahora ofrecido (y de otras obras de carácter histórico), fue por su parte, legislador y secretario del presidente Julio A. Roca. A medio camino entre el ensayo histórico, el estudio antropológico y la literatura costumbrista, "El indio del desierto" es uno de los libros más curiosos que se han publicado sobre los antiguos habitantes de la Pampa. Su autor, además de haber vivido muchos años en la Pampa, "no lanza una sola mención antojadiza" según dijera Clodomiro Zavalia en el prólogo a su primera edición, y sostiene toda su erudición en un previo esfuerzo de documentación y en los testimonios que tuvo oportunidad de recoger de boca del general Julio Roca, sobre la llamada "conquista del Desierto". |
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EL PRIMER CRONISTA DE BUENOS AIRES
Esta edición contiene los estudios que Johannes E. Mondschein y Valentin Langmantel realizaron sobre la biografía de Schmidl y su viaje a las regiones del Río de la Plata y el Paraguay. El tomo que se ofrece es el sexto y último de los publicados por la Comisión Oficial designada para celebrar el 4º centenario de la primera fundación de Buenos Aires. Este trabajo completo demandó mucho tiempo para su realización porque no solo se efectuó la traducción de la publicación original alemana, sino también para reunir los documentos que se incluyen. Ulrich Schmidl descendía de una familia patricia rica y muy distinguida de Straubing (Alemania). No se conoce el año de su nacimiento ni tampoco el de su muerte, porque las partidas de nacimientos y defunciones de la curia de Straubing no se remontan a esa época. No se sabe nada sobre su juventud, si bien es de suponer que haya recibido una prolija educación recibida en un colegio latino. Referente a los motivos que impulsaron a Schmidl a tomar parte en la expedición de Mendoza, y la manera cómo llegó a Amberes se ignora totalmente pues el autor no lo aclara en ninguna parte. Su espíritu aventurero lo alejó de las tranquilas orillas del Danubio, así queda demostrado en el hecho que se incorporó al ejército como soldado raso. Jamás obtuvo comando alguno y sin embargo, resultó ser un guerrero eficaz, como no lo negará nadie que lea esta obra. Schmidl se embarcó en la expedición de Don Pedro de Mendoza al Río de la Plata y estuvo en la fundación de la primera ciudad de Buenos Aires (1536), sufriendo terribles infortunios, hasta que fuera despoblada por órden de Irala y sus habitantes fueran trasladados hacia Asunción (Paraguay). Estacionado en aquellas tierras, Schmidl participó en innumerables expediciones y luchas contra los indios. Al cabo de 19 años en América, recibió desde Straubing la carta de su hermano Thomas y pidió licencia al general Irala, que no quiso en principio concedérsela, evidentemente porque pretendía retener tan experto hombre de guerra. Finalmente Schmidl parte y el coraje temerario que le era propio, lo demostró al tomar la decisión de hacer por tierra el camino desde Asunción hasta San Vicente (Brasil) donde se hallaba casualmente un navío portugués. Un solo hombre con veinte indios a los que luego se unieron cuatro desertores hizo, sin camino ni senda, por montañas y valles, en medio de densas selvas, rodeados por tribus indias antropófagas que se comieron a dos de sus compañeros, una marcha de más de 600 km., hasta la costa. Su ex-general Cabeza de Vaca había tomado casi el mismo camino con 250 soldado,s de los cuales perdió casi la mitad por las penosas fatigas. Vuelto a su ciudad natal escribió sus memorias cuya traducción y comentarios aclaratorios forman el volumen que se ofrece. |
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EL PRIMER CRONISTA DE BUENOS AIRES,
Cuidada edición del viaje de Ulrico Schmidel al Brasil y Río de la Plata, con la reproducción de los grabados que fueran publicados en 1599, en la edición de Levini Hulsii, publicado en Noribergae. |
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LAS ARITMÉTICAS PARA EL
Su autor vivía por entonces (hacia 1829) en la calle de Balcarce, número 125, de la ciudad de Buenos Aires, y se propuso editar esta obra y en forma complementaria, otra que habría sido editada más tarde, cuyo título era “Teneduría de libros”. Estos libros ponían de manifiesto el desarrollo económico de la ciudad, pues hacía falta un buen número de lectores potenciales para que el autor-propietario de un título dirigido a la aritmética mercantil se atreviera a invertir en su edición. |
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HERMOSA SUITE DE GEOGRAFÍA, In 12° VIII, 472 pp., con dos láminas. Encuadernación en pasta española, lomo con filetes en dorado. Ejemplar en buen estado. - VERDEJO PAEZ, D. FRANCISCO In 12° 487 pp., V, 1 h, y dos láminas. Encuadernación en pasta española, lomo de cuero con filetes y títulos dorados. Ejemplar en muy buen estado. En la portada un texto autógrafo de pertenencia, de época. Citado por Juan María Gutiérrez en su obra “Origen y Desarrollo de la Enseñanza Pública Superior en Buenos Aires”.
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LA ISLA DE LOS ESTADOS
La publicación que se ofrece es una recopilación de los documentos oficiales referidos a la reclamación de los herederos de Don Luís Vernet, presentada por el Poder Ejecutivo Nacional al Honorable Congreso de La Nación. En la nota de elevación del 4 de marzo de 1879, don Luis Emilio Vernet por sí y demás hermanos, hijos del finado don Luís Vernet, se dirigen respetuosamente, diciendo “que por las publicaciones diarias he tenido conocimiento de una solicitud que se ha presentado a V. E. para colonizar algunos territorios de la República, y entre otros, la Isla de los Estados, sobre la costa de la Tierra del Fuego.” Agrega el peticionario que la mencionada isla les pertenece por haber sido concedida en propiedad a su padre, por decreto gubernativo del 5 de enero de 1828. En tal sentido, solicita darle la intervención que corresponda en la gestión iniciada de colonización, porque las concesiones que pueda hacer el gobierno necesariamente deberán respetar el antiguo derecho de propiedad de Vernet. Los documentos que justifican la personería de Dn. Luis E. Vernet y los derechos incuestionables que invoca en nombre de todos los herederos de Dn. Luís Vernet, corren agregados a la solicitud que con referencia a las Islas Malvinas se presentaran el año anterior al Honorable Congreso Nacional. A tal fin, se adjunta impresa esa solicitud y los documentos que la acompañan. Por su parte, la Comisaría General de Inmigración informó que la repartición no tiene conocimiento de la solicitud para colonizar la Isla de los Estados. Sólo puede decir que su ocupación y población es conveniente no solo para asegurar el dominio territorial, sino porque la Isla contiene maderas de que carece la Costa Patagónica, pizarras y otros productos que pueden asegurar la prosperidad de la colonia que allí se estableciera, si se pone en comunicación regular con Buenos Aires. Finalmente declara que: “en cuanto a la presente solicitud, la cuestión se reduce a declarar si subsiste el derecho que le fue conferido a Dn. Luís Vernet por decreto fecha 5 de enero de 1828, pues la repartición entiende que el Honorable Congreso por ley del 10 de octubre de 1868 se dio al capitan de marina nacional, Dn. Luís Piedrabuena, la propiedad de la isla denomniada del Estado, situada sobre el Cabo de Hornos, extremidad este del Cabo San Diego que creen es la misma reclamada por el Sr. Vernet”. Las actuaciones continúan su curso normal y Dn. Luís E. Vernet aporta cada vez más documentos para apoyar y justificar su petición. Finalmente el presidente de la nación, Dn. Nicolás Avellaneda en nota dirigida al Honorable Congreso de la Nación, fecha 11 de agosto de 1879, remite todas las actuaciones de don Luís E. Vernet reclamando la propiedad de la Isla de los Estados. Además el poder Ejecutivo cree que es resorte del Honorable Congreso la resolución de este asunto, por cuanto hay una ley del 10 de octubre de 1868 que concede la citada isla al teniente coronel de marina, Dn. Luís Piedrabuena. |
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BIBLIOGRAFÍA
Gregorio Beéche (1800 – 1878), bibliógrafo y comerciante de origen argentino, vivió en las ciudades de Buenos Aires, Salta, Potosí, Chuquisaca (hoy Sucre), y Valparaiso. Nació en la ciudad de Salta, capital de la Intendencia de ese nombre, en 1800. Era hijo del funcionario español, administrador de correos de esa región administrativa, del Virreinato del Río de la Plata. Estudió en esa ciudad y en 1817 fue enviado a Buenos Aires para que se dedicara al comercio. Poco después regresó a Salta y se trasladó a Potosí (Bolivia). En 1824, el gobernador de Salta, general Arenales, le confió la misión de convencer al general español Olañeta para que depusiera las armas y terminar así la guerra de la Independencia. Luego se estableció en la ciudad de Chuquisaca por sus asuntos comerciales, y se casó en ella. En aquella histórica capital del Alto Perú se dedicó a partir de 1825 a formar una biblioteca y coleccionar documentos que se referían a la historia de América. Desde entonces adquirió la fama de bibliógrafo. Tanto su vida comercial como sus colecciones de libros y documentos sufrieron los avatares de la guerra civil en varias regiones donde permaneciera en Bolivia y en el Perú. Beéche sufrió enormes quebrantos comerciales y además, perdió libros y documentos de su colección en la vorágine revolucionaria. En 1841 se trasladó definitivamente a Valparaíso, donde continuó con su labor bibliográfica, pues apenas instalado recrudeció su pasión y comenzó a reunir nuevamente impresos y manuscritos referentes a América, reorganizando su maltrecha biblioteca particular. Por su consagración de bibliógrafo fue ampliamente respetado en Chile, donde se vinculó intensamente con los emigrados argentinos, especialmente con Sarmiento, Alberdi, López, Mitre, Gutiérrez y Félix Frías. Caído Rosas, el gobierno de Paraná lo nombró vice cónsul argentino en Valparaíso, en 1852, siendo ascendido a cónsul en 1854 y luego a cónsul general en 1860. Murió en Valparaíso, en enero de 1878. Sarmiento lo llamó “colaborador silencioso de nuestra civilización”. En los últimos años de su vida ofreció en venta sus libros a la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, y no obstante, las gestiones hechas por su gran amigo Juan María Gutiérrez, la operación no se concretó. Al año siguiente de su fallecimiento, don Benjamín Vicuña Makenna publicó el “Catálogo Razonado” de su biblioteca, compuesta de 4600 volúmenes y numerosos manuscritos. La colección era particularmente rica en folletos, grandes ediciones de viaje, tratados especiales sobre América y Atlas. Adquirida por el gobierno chileno, forma parte de la Biblioteca Nacional de Santiago de Chile. El local que alberga esta colección, lleva el nombre de “Biblioteca Beéche”. El libro que se ofrece incluye una extensa biografía de Beéche escrita por B. Vicuña Makenna. Luego sigue una sección denominada: “Catátolgos i Bibliotecas Americanas. (Estudios comparativos)”. Y por último, figura el. “método de clasificación en el catálogo”, dividido en treinta secciones. Esta obra cuya rareza se incrementa día a día, es una pieza fundamental de toda Biblioteca Americanista que se precie de importante y bien organizada. |
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ARQUITECTURA
Segunda parte: Bello ejemplar con viñetas, letras capitulares y grabados a plena página en madera. Haym, Biblioteca Italiana, Milano, Silvestre – 1803. Vol. IV. Pág. 102, nº 2. Berlin Catalog. 2615; Cicognara, n. 688. La versión príncipe de esta obra se publicó en 1629. La segunda edición, la que ahora se ofrece, es de 1677, más completa que la anterior y más requerida por los bibliófilos. La obra contiene en su Primera parte, el origen y alabanza de la arquitectura, además de un ensayo sobre la definición del principio geométrico y demás consideraciones sobre el viento, el agua, la ubicación geométrica de las casas. También se ocupa de los materiales de construcción; madera, metales (hierro, cobre…) cal, arena. En su Segunda Parte, referida a la ornamentación, se detiene en el Orden toscano, órdenes clásicas: dórico, jónico y corintio, y orden compuesto; así como detalla otras consideraciones sobre las características de la columna, arco, base, cornisas. Viola Zanini también profundiza en la “Geometría humana, proporciones y simetría humana”. Al fin, con un estudio de Andrea Minorelli, hallamos un texto referido a las |
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DOS VERSIONES DEL JUICIO AL JEFE INGLÉS |
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88. WHITELOCKE, JOHN
Trascripción de la versión taquigráfica de la Corte Marcial que enjuiciara al Teniente General John Whitelocke, comandante en Jefe de las fuerzas expedicionarias británicas contra el Río de la Plata. La obra aquí ofrecida incluye un Mapa con la marcha de las diferentes Brigadas invasoras en la costa bonaerense y el ataque a la ciudad de Buenos Aires.
89. WHITELOCKE, J.
Trascripción de la versión taquigráfica de la Corte Marcial que enjuiciara al Teniente General John Whitelocke, Comandante en Jefe de las fuerzas expedicionarias británicas contra el Río de la Plata. Esta versión, se explica en su Portada, fue levantada en forma taquigráfica por un estudiante del Middle Temple. El Mapa es idéntico al incluido en el ítem anterior, y como aquel, detalla la marcha de las diferentes Brigadas invasoras en la costa bonaerense y el ataque a la ciudad de Buenos Aires. Contiene la Sentencia en las páginas 215* y 216*, donde se le condena a no ejercer nunca más un cargo militar en los ejércitos de Su Majestad.
DESCONOCIDO TEXTO DE DOMA
Su autor, S. W. Willimas, fue instructor de equitación en Chile y Bolivia, donde aplicó el sistema Rarey en los años 1860 – 1861. Al final del folleto se editaron algunas notas que certifican el éxito alcanzado por este profesor de origen europeo venido a tierras americanas. Los comentarios reunidos destacan la eficacia y prontitud de su método de domar aplicado en caballos y mulas. El arte de domar caballos que Rarey publicara poco tiempo antes (la primera versión en castellano es de 1859, de Cádiz), se basa en el buen trato, en la dulzura y en la familiarización del animal con el hombre, no en el castigo. Precisamente Williams aplica este sabio consejo y en un texto llano y entretenido, da a conocer las instrucciones prácticas que habrán de permitir la pronta educación del caballo y la mula más chúcaros. Entre sus observaciones nos detenemos en el modo de conocer un caballo inteligente o de buena disposición, así como en el método de hacer entrar a un potro sin trabajo a un establo, ó de aproximarse a los potros y domesticarlos con facilidad. Textos y dibujos ilustran sus lecciones en una edición pobre de recursos artísticos, aunque de enorme valor testimonial para la equitación sudamericana del siglo XIX. Sin duda, estamos ante una obra que enriquecerá la biblioteca que la reciba.
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